La fábrica de cigarrillos Lázaro Peña, la mayor de su tipo en
Cuba, exhibe en el actual año un ahorro de energía eléctrica de más
de 20 mil dólares a la economía de la nación, reporta la AIN.
Luis Daniel Casanova, especialista de uso racional de la energía
en el centro, declaró a la AIN que a pesar de ser una entidad
altamente productiva es evidente el resultado positivo luego de
adoptadas las medidas para evitar el despilfarro.
Señaló que el indicador en divisas está directamente relacionado
con el plan operativo dispuesto en el territorio para la fábrica,
fundada hace una década y con tecnología brasileña.
Casanova explicó que acumular la mayor cantidad de material
disponible en el taller primario significó dejar de consumir un
elevado porcentaje de energía en cada jornada laboral.
Mariela Cables, directora técnica y de desarrollo, enfatizó que
asumir esta acción trae consigo que las labores de producción del
segundo taller puedan efectuarse sin contratiempos, pues en él debe
trabajarse de manera continua.
Agregó que es palpable además el ahorro en las oficinas y
departamentos, donde se utilizan racionalmente los aires
acondicionados y otros equipos consumidores.
La directiva dijo que la Lázaro Peña es capaz de producir
diariamente unos 20 millones de cigarrillos, de las marcas Criollo,
Aroma y Flor de Aromas, todos destinados para la red nacional.
Significó que la fábrica produce el 46 por ciento de la demanda
nacional, capacidad superior a sus homólogas enclavadas en Villa
Clara, Trinidad, La Habana y la capital cubana.
Declaró que la materia prima utilizada es puramente tabaco
cubano, mientras que el resto de los componentes del cigarrillo como
la marquilla, la envoltura, el papel y el celofán son importados.