El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció un incremento
de la inversión pública el próximo año, con un monto total de cuatro
mil 563 millones de dólares y especial énfasis en proyectos de
desarrollo, reporta Prensa Latina.
Durante su cadena sabatina radiotelevisiva, hoy desde el Parque
Cultural Itchimbía, en el centro sur capitalino, Correa enfatizó que
"sin inversión no hay desarrollo", y precisó que esa cifra
corresponde al Gobierno central, prefecturas, municipios y empresas
públicas.
En el citado monto no se incluye la petrolera estatal
Petroecuador, pero si se incluye la inversión prevista en el sector
hidrocarburífero se tiene una cifra de aproximadamente seis mil
millones de dólares en inversión para el 2011.
El gobierno ecuatoriano, explicó el mandatario, impulsa un
agresivo plan de desarrollo de proyectos en sectores clave como
energía, infraestructura vial, salud y productividad, contemplados
en el proyecto de presupuesto que se someterá al parlamento.
Lo importante es en qué se gasta, como el puente de Bahía San
Vicente que se inaugurará el próximo 3 de noviembre, el más largo
del país, de gran importancia social y económica y un viejo sueño de
la población manabita, apuntó Correa.
Destacó las inversiones previstas en hidroeléctricas, refinerías,
telecomunicaciones, "para sembrar hoy y cosechar mañana", y dijo se
estudia la generación de gas licuado, cuya primera planta estará
lista en diciembre próximo y el primer proyecto será en Cuenca.
Subrayó la voluntad de cambiar la matriz de generación y
consolidación de la soberanía energética, para lo cual el 2011 serán
destinados mil 51 millones de dólares, un 23 por ciento de la
inversión pública total.
Otra línea priorizada, recalcó, es el sostenimiento de la
inversión social para cumplir con las condiciones previas para el
desarrollo endógeno, y la optimización del talento humano en el
sector público, lo cual implica una reforma en función de las
grandes mayorías.
Ese esfuerzo, agregó, incluye la expansión de la competitividad
sistémica y la infraestructura productiva, con buenas carreteras,
puertos, aeropuertos, proyectos de alto retorno económico y énfasis
en la ciencia y tecnología, pues sin ella el modelo no es
sostenible.