El
gobierno de Estados Unidos anunció una cifra récord en la
deportación de reos indocumentados que permanecían en cárceles de
ese país. Pero esta medida ha generado un nuevo problema en México,
pues en los últimos 12 meses unos 195.000 mexicanos deportados desde
EE.UU. eran criminales convictos.
Autoridades reconocen que carteles de narcotráfico contratan a
algunos de estos ex convictos, a quienes utilizan como sicarios,
vendedores de droga o guardianes en casas de seguridad.
Recientemente el Ministerio de Seguridad Pública reconoció que
integrantes de grupos como La Familia Michoacana y los carteles de
El Golfo y de Juárez tienen antecedentes penales en Estados Unidos.
"En algunos casos llegan a ser reclutados en cárceles de ese país
para que una vez deportados, se integren a grupos delictivos en
México", señala un comunicado del Ministerio.
Este reclutamiento aumentó la violencia en varias ciudades, le
dijo a BBC Mundo Víctor Clark, director del Centro Binacional de
Derechos Humanos de Tijuana.
"Al crimen organizado le ha representado un beneficio la
deportación de esos mexicanos porque ya vienen entrenados. Es mano
de obra que sabe el negocio de las drogas, hablan inglés, tienen
contacto con el lado norteamericano y están desesperados por
encontrar un empleo", explicó.
Según datos del Departamento de Seguridad Interna en el presente
año fiscal —que concluye en octubre— más de 392 000 personas fueron
deportadas de Estados Unidos. De estas, 195 000 eran "criminales
convictos" que se encontraban en prisiones de varios estados de ese
país, según dijo la secretaria de Seguridad, Janet Napolitano.
(Tomado de BBC Mundo, México)