Alex García tiene solo 17 años, pero ya ha visto de cerca un
podio mundial, e incluso, sabe qué se siente al escalarlo. Hace un
año resultó quinto en el campeonato de cadetes de Budapest’09 y
luego, en agosto pasado, consiguió —por fin— conquistar el oro en la
competencia mixta por equipos en los Juegos Olímpicos de la Juventud
de Singapur’10, donde venció al monarca de los 100 kg, el japonés
Ryosuke Igarashi.
De ahí la explicación para que el judoca matancero no quiera
bajarse ahora del cajón de premiaciones en el XVI Mundial Juvenil,
que por estos días congrega a 597 atletas de 78 países en el Palacio
Alinbiate de Agadir, Marruecos.
Allí, Alex deberá superar primero al francés Clement Delvert para
enfrentarse luego al serbio Stefan Jurisic (bye en la primera ronda)
por el pool B, con el firme objetivo de avanzar lo más lejos posible
entre los 42 judocas que animarán esa división el domingo.
Un día antes, sin embargo, Cuba tendrá su primera representante
en la habanera Anaily Norvigny (63 kg), quien a sus 19 años vivirá
su debut internacional ante la checa Tereza Patockova, en otra
categoría que igual reúne a 42 contrincantes, según el sitio Web del
certamen.
Hasta el momento, disputadas las dos primeras jornadas con acción
en ocho divisiones —los 55, 60, 66 y 73 kg del masculino, y los 44,
48, 52 y 57 del femenino—, Japón marchaba al frente del medallero
con cinco preseas de oro, dos de plata y tres de bronce, escoltado a
continuación por Kazajstán (1-2-0), Francia (1-1-2) y Alemania
(1-1-0), entre los países con al menos un título. Mientras, Brasil
(0-2-1) registraba lo mejor por Latinoamérica con sus medallas en la
rama femenina.