El publico asistente al Festival Internacional de Cine de
Morelia, que ya se acerca a su final, disfrutó de la presentación en
uno de sus escenarios citadinos del filme El baile de la Victoria,
del realizador Fernando Trueba, reporta Prensa Latina.
En una de las funciones de la víspera, el realizador español
manifestó en la presentación de su cinta que no pretende que sea
interpretado como un filme político, ya que retoma la dictadura de
Augusto Pinochet.
El ganador de un Oscar con la Belle Epoque, con Penélope Cruz
como protagonista, dijo que tiene un par de nuevos proyectos para
trabajar otra vez con la propia actriz, que los llevará a la
pantalla grande como thriller románticos.
Trueba, premiado a su vez con varios Goyas, comentó que prepara
otra producción cinematográfica junto al escritor francés Jean
Claude Carriere, quien trabajó con Luis Buñuel, la que se titulará
El artista y la modelo, y a cuyo guión le dan forma actualmente.
Agregó que tiene además otra película en su cabeza, un poco
escrita, que considera un proyecto muy querido y del que no quiere
hablar aún, pues si no lo hace, no sabe lo que le pasará.
Al ser interrogado sobre el significado de atesorar una carrera
tan laureada, afirmó que los premios son la estupidez más grande que
existe, pero que de todas maneras forman parte del mundo en que
vivimos.
No obstante, explicó que un Oscar o un Goya son reconocimientos
más democráticos que en los festivales, porque participa un mayor
número de personas en la decisión, aunque nadie sabe que es lo mejor
en el arte, apuntó.
En la propia jornada en que fue presentada la obra de Trueba, se
exhibió una sesión de cortos en el Cinepolis de Morelia, en la que
participó la primera dama de México, Margarita Zavala, junto a la
directora de la muestra de la capital michoacana, Daniela Michel.
Se trata de los cortometrajes Miel, de Lucero Sanchez; Y dios
quiso, de Flavio Florencio; Una Noche, de Acán Coen; El tío Facundo,
de Alejandro Cachota; De este Mundo, de Fernando Veladez; Guerra de
Papel, de Alejandro Ayala y Carlos Calderón e Hilos y cables, de
Juan Carlos Martín.
Mientras tanto, continuaron sus presentaciones en la sede del
festival figuras como Terry Gilliam y los franceses Serge Bromberg,
Nicolas Philibert y Doris D rrie.
También hizo de nuevo su aparición en una de las salas morelenses
el director norteamericano Quentin Tarantino (Bastardos sin gloria),
quien acudió a presenciar El ataúd del vampiro, del director Raúl
Méndez y protagoniza por Germán Robles, en el papel de un conde
húngaro que retrata su vida rodeado del entorno urbano.