Pinar del Río se preparó para Paula

Ronald Suárez Rivas

Foto del autorPINAR DEL RÍO.— Lluvias poco significativas y algunas rachas moderadas de viento, sobre todo en la zona noroccidental de la provincia, eran hasta el cierre de esta edición el único saldo de Paula, el ciclón tropical número 15 que incide sobre Vueltabajo en los últimos nueve años.

Con la experiencia acumulada en el enfrentamiento a fenómenos de este tipo, y una situación favorable para asimilar grandes volúmenes de agua en sus 31 embalses (al 59% de su capacidad de llenado), Pinar del Río se preparó para minimizar los efectos negativos del huracán.

No obstante, la situación meteorológica solo había requerido la evacuación de las 22 familias que residen en la Bajada, municipio de Sandino, y de otras 38 personas en Mantua.

Además, se encontraban activadas siete brigadas médicas con el propósito de reforzar los servicios de Salud en los territorios del extremo occidental de la provincia, de ser necesario.

Junto a la prioritaria protección de vidas humanas, las acciones fundamentales se concentraron en poner a buen recaudo los bienes de la economía; entre ellos, más de 319 000 quintales de tabaco obtenidos en la cosecha anterior, que permanecen en diferentes depósitos y talleres de escogidas.

Además, se orientó drenar 150 000 canteros destinados a garantizar posturas para la actual campaña, y mantenerles un cobertor hasta tanto mejoren las condiciones del clima.

En el transcurso del día de ayer, también regresaron a puerto las 58 embarcaciones de pesca que se hallaban en alta mar, y se aceleró la cosecha de productos agrícolas con riesgo de perderse.

La indicación en todos los casos fue obrar con racionalidad, evitando gastos innecesarios de recursos.

A pesar de que hasta el momento no se reportan afectaciones en el sistema eléctrico, las autoridades del sector afirman estar en mejores condiciones para acometer la reparación de posibles averías.

En ese sentido, mencionan la disponibilidad de más de 3 000 postes producidos en una planta del territorio, que permitirían emprender la recuperación con agilidad.

La protección de techos con cubiertas vulnerables se convirtió en tarea a asumir por los habitantes de las zonas más riesgosas, conscientes de que la mano del hombre puede atenuar las pérdidas de valiosos recursos.

Sin embargo, a juzgar por lo sucedido hasta ahora, y por los pronósticos meteorológicos, todo indica que el paso de Paula no tendrá grandes consecuencias sobre el fondo habitacional de Vueltabajo.

Una buena señal para un territorio que solo en el 2008 registró más de 100 000 viviendas afectadas tras el impacto de los huracanes Gustav e Ike, de las cuales unas 40 000 aún están pendientes de solución.

 

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