Durante
el pleno del Comité Provincial del Partido en Ciudad de La Habana,
Lázara Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en la
capital, calificó de lamentable que los favorables resultados de la
provincia en indicadores básicos de la salud, no se correspondan con
las opiniones de la población.
Al tratar de dilucidar qué falta por hacer en este sentido, opinó
que el buen trato, un eficiente servicio, el rescate del método
clínico y el estricto apego a la ética médica, podrán a corto plazo,
sin costo adicional, revertir esos criterios.
Los convocados también insistieron en la necesidad de fortalecer
los diálogos e intercambios con los trabajadores de la Salud y
mantener a estos mejor informados y orientados. Ningún equipo
tecnológico por moderno que sea, se dijo, es capaz de sustituir el
trabajo directo con quienes, desde la primera línea, tienen la
misión de brindar un servicio donde predominen la calidad y la ética
médica.
Acerca de este polémico tema, López Acea insistió en la
responsabilidad que tienen los cuadros administrativos, núcleos del
Partido, su militancia y el resto de las organizaciones, en mejorar
las relaciones con el personal de Salud, lograr que tengan un mayor
nivel de información y utilicen más la opinión del pueblo para
enfrentar las insatisfacciones como tarea de primer orden.
Parte de las intervenciones abordaron la falta de inmediatez en
la solución de problemas cotidianos y la insuficiencia de las
evaluaciones que miden el cumplimiento de los deberes de los cuadros
y dirigentes.
Donde existen control y exigencia, a los verdaderos responsables
de las insuficiencias se les aplican medidas oportunas y se hace más
con menos recursos materiales, el servicio mejora.
Los miembros del Comité Provincial abogaron por eliminar las
deficiencias en el funcionamiento de los consultorios médicos de la
familia, las cuales se reflejan en la inestabilidad en el horario de
apertura y cierre, el desaprovechamiento de la jornada laboral, la
inadecuada planificación de las consultas especializadas y la
fluctuación de la cadena de mando en la lucha antivectorial.
Otro punto clave fue el de asegurar una estabilidad en la labor
de las comisiones de Ética Médica, como un dispositivo responsable
de educar y exigir el cumplimiento de los preceptos establecidos.
Entre las deficiencias que persisten se mencionó que los Consejos
de Dirección no han logrado convertir al Movimiento Colectivo Moral
en una ideología de los trabajadores, pese a ser una herramienta de
trabajo que coloca a la población como su razón esencial.
Durante el pleno, que también trató sobre la Educación y el
panorama que enfrenta el actual curso escolar y sus perspectivas,
intervino el doctor José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Buró
Político del Partido, quien se refirió al peso de la capital en el
frente de la Salud y a la influencia que puede ejercer el trabajo
político e ideológico en un sector tan sensible. Las personas que
acuden a una consulta, cuerpo de guardia u hospital, dijo, van en
busca de alivio y estamos obligados a ser comprensivos y receptivos
con ellas.