La policía antidisturbios de Grecia
utilizó hoy gases lacrimógenos para dispersar a un grupo de 150
trabajadores que protestaban en la entrada de la Acrópolis de
Atenas, debido a la suspensión de sus salarios.
De acuerdo con el representante de los tres mil 500 empleados
temporales del Ministerio de Cultura, Nikos Jasomeris, se acogieron
a la medida de fuerza ya que no reciben sus honorarios hace casi dos
años.
Pedimos contrato permanente, pero si no es posible, queremos que,
al menos, conservemos nuestros puestos de trabajo con la renovación
de esos convenios temporales, subrayó Jasomeris.
Decenas de turistas congregados frente a la Acrópolis quedaron
atónitos cuando la policía salió por la entrada principal luego de
dispersar a los manifestantes por la fuerza.
Los trabajadores tenían bloqueada la puerta del complejo de
ruinas griegas, incluido entre los recintos arqueológicos más
famosos del mundo.
Grecia está obligada a reducir este año el déficit fiscal hasta
8,1 por ciento del Producto Interno Bruto, de 13,6 registrado en
2009, a cambio de una ayuda financiera del la Unión Europea y el
Fondo Monetario Ingernacional.
Con ese fin, el gobierno del primer ministro Giorgos Papandreou
adoptó un programa de austeridad que incluye, entre otras medidas,
el alza de impuestos, el aumento de la edad de jubilación y el
congelamiento de los salarios, principalmente en el sector público.