Bloqueos de escuelas y actividades de
protestas matizaron hoy las tensiones en el ambiente de Francia,
donde los sindicatos amenazan con incrementar huelgas y
manifestaciones contra reformas a la ley de jubilaciones.
El sistema de transporte público en París y otras ciudades del
país se enfrentaba este jueves a irregularidades en los servicios,
junto con actos protagonizados por miles de estudiantes solidarios
con las demandas de los gremios.
Cientos de institutos y escuelas de Francia recibieron el impacto
de alumnos que perturbaron el desarrollo de las clases, con saldo de
un herido leve en la periferia de esta capital y acciones que
motivaron choques con la policía.
El Ministerio de Educación admitió que en 342 institutos se
registraron problemas, una cifra que según las asociaciones
estudiantiles fue mucho mayor, al fijar las manifestaciones en más
de 500 centros estudiantiles.
Los jóvenes tomaron parte en la huelga del martes que sumó a más
de tres millones y medio de personas en las calles del territorio
nacional.
Guardias de seguridad se personaron hoy en las estaciones de
metro y trenes, en las cuales era visible un clima de rechazo a los
cambios a la legislación de retiros, actualmente en debates en el
Senado.
La UNEF, organización nacional de estudiantes, advirtió que la
represión policial se incrementa, pero al mismo tiempo adelantó que
participará en las protestas convocadas para el próximo sábado.
Sin embargo, hasta ahora el Gobierno conservador de Nicolás
Sarkozy continúa inalterable en su propósito de retrasar la edad
mínima de jubilación de 60 a 62 años, y el cobro de la pensión
completa de 65 a 67 años.
La polarización del conflicto se acercaba a límites peligrosos y
de acuerdo con analistas locales y fuentes consultadas por Prensa
Latina, que en ambos casos requirieron el anonimato, el país está
abocado a la confrontación.
Como en 1995 cuando manifestaciones y huelgas similares
terminaron con la toma del sistema de transporte y de las calles por
los militares, y al estilo de la llamada Revolución de Mayo del 68
(de 1968), con motines y enfrentamientos en las ciudades.
En el sector de energía, los trabajadores paralizaron el
transporte de combustible desde nueve de las 12 refinerías en el
territorio nacional, en tanto los sindicatos bloquearon parte de los
160 depósitos de combustible de Francia.
A este último aspecto, la administración de Sarkozy respondió que
posee disponibilidades de combustibles para un mes, una clara
referencia a que conservará su postura de no negociar bajo la
presión de los gremios.