Autoridades sanitarias de la época
aprobaron la realización de experimentos estadounidenses ilegales
con guatemaltecos en la década de 1940, según reportes divulgados
hoy de este caso con amplia repercusión.
Un informe del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos
menciona un supuesto acuerdo firmado por galenos de alto rango de
esta nación con la entonces Oficina Panamericana de Sanidad, un
detalle más revelado en esta historia.
De esa manera daban el visto bueno a los estudios concebidos por
el equipo del norteamericano John Cutler previo contagio de
enfermedades venéreas, como condición para instalar en Guatemala un
laboratorio de investigación, difunde el diario Prensa Libre.
Esa instalación, sin embargo, servía en su inicio a los fines del
propio Cutler, quien utilizó como conejillos de indias a
prostitutas, soldados, reos y enfermos mentales, más de mil 500 en
total.
Señala la publicación que de 1946 a 1948 el estadounidense
realizó unos 18 experimentos con sífilis, para lo cual infectó a 712
personas, otros 41 sobre gonorrea con una cifra idéntica, en tanto
142 efectivos del ejército fueron inoculados con chancro.
El alegado objetivo era probar la efectividad de medicamentos
como la penicilina en el tratamiento de esos males, en un proyecto
dirigido científica y técnicamente por el Laboratorio de
Investigación de Enfermedades Venéreas norteamericano. La versión
del diario oficial (de Centro América) recalca que a pesar del apoyo
de algunos profesionales a dicho estudio en humanos, el
desconocimiento entre la comunidad científica local fue mayoritario.
Cutler, de acuerdo con el informe, primero contagió a prostitutas
como vía de transmisión, pero los resultados fueron pocos y entonces
la emprendió directamente con aquellos escogidos sin ponerlos al
tanto ni recibir su consentimiento.
Con profunda indignación reaccionó la sociedad guatemalteca ante
la revelación de esos experimentos hace un par de semanas, ofrecida
por el gobierno cuando divulgó una disculpa de su par de Washington
firmada por la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
El presidente Alvaro Colom incluso recibió una llamada telefónica
de su homólogo Barack Obama con ese propósito, pero aún así calificó
el hecho de crimen de lesa humanidad y exigió una pesquisa profunda.
Hace pocos días una comisión creada en Guatemala, encabezada por
el vicepresidente Rafael Espada, recibió el primer informe de las
autoridades estadounidenses, cuyo contenido no fue difundido
oficialmente y al parecer es el mencionado hoy en la prensa.