El Índice de Precios al
Consumidor (IPC) en España subió tres décimas en septiembre último
hasta situarse en 2,1 por ciento interanual, informó hoy aquí el
Instituto Nacional de Estadística (INE).
En el noveno mes de 2010, la tasa intermensual se ubicó en 0,1
por ciento frente al 0,3 por ciento certificado en agosto pasado,
precisó el organismo estatal.
El de septiembre es el indicador más alto del IPC desde noviembre
de 2008 (inicio de la crisis económica), cuando trepó al 2,4 por
ciento, subrayó el INE.
Los componentes que más influyeron en el aumento de precios
fueron el vestido y el calzado, con un incremento de 3,7 por ciento,
debido al comienzo de la temporada invernal y el fin del período de
rebajas del verano.
En la vereda contraria, los grupos que perturbaron de manera
negativa en el IPC fueron el ocio y la cultura, que descendieron 2,3
por ciento, motivado principalmente por la variación de los costos
del viaje organizado, señaló la oficina estadística.
También repercutieron en esa misma línea los precios de hoteles,
cafés y restaurantes, que bajaron 1,0 por ciento en septiembre como
consecuencia del término de la temporada veraniega, cuando tienden a
dispararse.
La inflación subyacente, que excluye la variación de los importes
de los alimentos frescos y la energía, se instaló en 1,1 por ciento
en tasa interanual, una décima superior a la registrada en agosto,
indicó el INE.
Respecto a los grupos especiales, los precios subieron en el
último año en todos ellos, concentrándose las mayores alzas
interanuales en carburantes y combustibles, con un avance de 13,9
por ciento, y en los productos energéticos, que repuntaron 11,1 por
ciento.
España, con una tasa de desempleo por encima al 20 por ciento de
la población activa (unos 4,6 millones de parados), se recupera
lentamente de la recesión provocada por la crisis económica mundial.
En el primer trimestre del presente año, el crecimiento fue de
0,1 por ciento del Producto Interno Bruto, mientras que en el
segundo fue de 0,2 por ciento.