Los ministros de Defensa y
Exteriores de la OTAN analizan hoy el nuevo concepto estratégico de
la Alianza, como antesala de una cumbre de líderes prevista para
noviembre próximo en Portugal.
En reunión conjunta extraordinaria, de cara a la cumbre del 19 y
20 de noviembre venidero, los titulares de los 28 estados miembros
de la OTAN esperan impulsar también un controvertido proceso de
reformas.
La cita de hoy constituye la primera respuesta política al
borrador presentado hace dos semanas por el secretario general de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh
Rasmussen.
Como puntos esenciales de la agenda destacan, entre otros, la
ciberdefensa, la formación de un sistema defensivo antimisiles y el
impulso de la cooperación con la Unión Europea y naciones como Rusia
o China.
El proyecto de Rasmussen fue acogido con reticencia por algunos
países miembros que consideran el texto demasiado genérico por no
tomar en cuenta aspectos concretos y de largo alcance.
Los ministros de Defensa y los cancilleres concertarán el
borrador final que presentarán ante los jefes de Estado y Gobierno
reunidos en Lisboa el venidero mes.
Se espera que los líderes aborden el fin de la misión militar de
la OTAN en Afganistán, donde han muerto más de dos mil efectivos
desde el inicio de la invasión a ese país en 2001.
El enviado especial de esa organización en Kabul, Mark Sedwill,
afirmó la víspera que el proceso de transición es irreversible y se
cumplirá desde los distritos más pequeños hasta las provincias
mayores.
Sedwill aclaró que las fuerzas internacionales deberán mantener
su tarea en el país, pero que el plan de abandonar territorio afgano
se iniciará en la primavera de 2011 hasta fines de 2014.
Alrededor de 120 mil efectivos, 78 mil de ellos estadounidenses,
integran la misión de la OTAN en suelo afgano, denominada Fuerza
Internacional de Asistencia de Seguridad (ISAF).
El Consejo de Seguridad de la ONU dio ayer luz verde a la ISAF
para que permanezca en ese país centroasiático un año más.