Roma,
13 de octubre (PL).— El encarecimiento de los alimentos en los
próximos años aumentará el hambre en América Latina, alertó hoy el
último informe de la Organización de Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO).
La situación descrita confirma que la recesión incrementó de 47 a
52,5 millones las personas desnutridas en el 2010, situación que
empeorará sobre todo en Centroamérica.
El representante regional de la FAO, José Graziano, significó que
la reversión del hambre en Latinoamérica es importante, porque era
la única zona a nivel mundial que iba en camino de erradicarla.
Para la FAO, el aumento de los precios internacionales de los
alimentos a partir del 2006 y la crisis financiera y económica en el
2009 son las principales causas de la malnutrición en los últimos
años.
Graziano explicó que aunque América Latina estaba mejor preparada
para afrontarla, la recesión fue más profunda de lo inicialmente
previsto con graves consecuencias en el empleo y en los ingresos de
los hogares más vulnerables, lo que prolongó la crisis alimentaria.
Precisó que si bien se trabaja para reducir el hambre continuará
un nivel elevado de desnutrición, menor en la parte sur donde hay
países con mayor crecimiento económico.
De acuerdo con el informe la inestabilidad, y en momentos el
estancamiento de la recuperación en Estados Unidos y Europa,
golpeará más a las naciones latinoamericanas vinculadas a esas
economías y que tienen escasos fondos para impulsar políticas
sociales.