Poco hay que decir del resto del partido, pues la suerte se echó
en ese capítulo inicial en el cual fueron a la caja de bateo 10 de
los de Quisqueya y por si fuera poco dos de los outs fueron gracias
a que la defensa sorprendió en la intermedia a dos corredores en
tiros del receptor Ariel Pestano.
La gran pregunta es si la dirección del conjunto debió sustituir
antes a Vera, pues el triple con los ángulos repletos llega después
de los dos boletos, del pelotazo y dos indiscutibles. A favor del
mentor Eduardo Martín está el criterio de que tenía en la lomita a
su principal pitcher, en contra, el haber esperado mucho y a un
equipo eficiente a la hora de explotar los recursos ofensivos no
debía permitírsele más, máxime cuando el bateador en turno era
zurdo.
Del otro lado, un ataque que sigue sin producir y todavía menos a
la hora buena, cuando más lo necesita y cuando su pitcher tiene
reducida a la batería contraria.
Sexta entrada: bases llenas sin outs, tres hombres de fuerza,
Bell, Céspedes y Malleta, ninguno sacó la bola del cuadro y los
últimos dos se poncharon, ante el relevista Willi Lebrón. Séptima
entrada: hombres en primera y segunda, con un out: nada, doble play
para la sentencia final.
No fueron capaces los bateadores de la Mayor de las Antillas de
respaldar la magistral actuación del zurdo Yulieski González, quien
después de aceptar dos jits en el capítulo de apertura dejó en un
solo sencillo a la versátil ofensiva dominicana, incluso llegó a
retirar a quince hombres en forma consecutiva, es decir cinco
episodios completos.
Ese fue el mal del equipo cubano, no bateó, y si es cierto que el
pitheo es el 75% del éxito en un juego de pelota, la verdad es que
el otro 25 es imprescindible y tiene obligatoriamente que ponerlo la
ofensiva, pues los partidos se ganan con carreras.
"Tienes razón, no se bateó como lo saben hacer ellos, se falló
mucho con corredores en bases y nos costó", dijo Martín, que a decir
verdad buscó todas las variantes para hacer crecer a la ofensiva.
Fíjense si es así que pegaron ocho jits, dos más que el rival, y
¿saben cuántos dejamos en circulación?: también a ocho. Huelgan los
comentarios.
Las palmas entonces para el espigado abridor de la República
Dominicana Lorenzo Barceló. Lanzó cinco completos, le pegaron otros
tantos inatrapables, y aunque solo ponchó a uno, obligó a sus
contrarios a conectar con bolas malas, producto de un excelente
control de la zona de strike, con envíos no muy veloces, pero
efectivos.
Ni que decir de Lebrón y su relevo del sexto. Él nos abrió en el
partido anterior y ahora volvió a silenciar al temido poder cubano.
Su cerrador Darío Veras, solo se encargó de terminar lo que desde el
fatídico sexto acto comenzó a delinearse.
Talento, voluntad, arrojo, hidalguía y compromiso son cualidades
de estos peloteros, pero una escuadra de béisbol no es un almacén de
individualidades, requiere de que todas se armonicen en el orden
táctico, para responder a cada situación de juego; no solo a golpe
de jonrones se gana un torneo, porque es lo más difícil, hay que
buscar recursos en el ataque: hoy fue la principal deficiencia de la
plantilla cubana y le costó el campeonato.
Hay que disponerse a mostrar esas virtudes en las finales. En los
últimos años, Clásico Mundial 2006, Mundial del 2007, Olímpicos de
Beijing 2008, Mundial del 2009, Mundial Universitario del 2010 y
este Premundial ahora, han tenido a Cuba como protagonista de la
disputa por las medallas de oro; sin embargo, solo en una ocasión,
en el universitario, hemos conquistado la corona.
Cuba tiene por delante ahora otro difícil compromiso a partir del
21 de octubre cuando comience en China Taipei la Copa
Intercontinental.
|
HIRAM BIRHTON |
C |
H |
E |
|
Cuba |
010 000 001 |
2 |
8 |
0 |
|
R. Dominicana |
500 000 00 |
5 |
6 |
2 |
| G:
Lorenzo Barceló. P: Norge L. Vera |