Innovadores y racionalizadores de la Empresa de Cereales
Santiago, de Santiago de Cuba, contribuyeron a que la entidad sea la
de mejor rendimiento industrial entre las cinco de la Unión Molinera
en Cuba.
Ante cada afectación mecánica o tecnológica, rápida ha sido la
respuesta de esa fuerza compuesta por 252 obreros, técnicos e
ingenieros, en aras de aprovechar el mayor tiempo posible en el
proceso de elaboración de harina de trigo y soya beneficiada,
destinados al oriente cubano.
La mayoría de las soluciones aportadas en lo que va de 2010
sustituyen importaciones, como fueron la modificación del sistema de
regulación de los molinos y la recuperación del tubo extractor del
vigán, vitales para mantener la entrega de los renglones
alimenticios.
Por esos resultados, la Empresa Cereales Santiago fue sede hoy
del acto provincial por el Día del Innovador, ocasión en que se
reconocieron a hombres y mujeres destacados en esa tarea, que tuvo
como máximo impulsor al Comandante Ernesto Che Guevara.
La condición Ocho de Octubre, categoría otorgada a nivel
nacional, la mereció en el orden individual Concepción Lozada, de la
Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A., por su trabajo
sobresaliente en la rama de las telecomunicaciones.
En cuanto a los lauros instaurados por la Asociación Nacional de
Innovadores y Racionalizadores (ANIR) en el territorio, el Buró de
la Empresa de Cereales Santiago recibió el diploma de Colectivo
Guerrillero, y cuatro miembros fueron acreedores del Premio al
Innovador de mayor impacto económico y social.
Ellos fueron Concepción Lozada, Oscar Valdespino, Eduardo Campos
y Renato Bosatra, de esa entidad, y particularmente este último
especialista de Italia que asesora el montaje, puesta en marcha y
explotación de la tecnología de su país en la industria molinera de
Santiago de Cuba.
A otros 10 se les otorgó la condición Titanes de la ANIR, por su
contribución en la búsqueda de soluciones a problemas de la economía
y los servicios.