El daño del bloqueo a la producción porcina

Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu

Por el carácter extraterritorial de sus disposiciones y su aplicación a terceros países, el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba es una brutal violación de las normas vigentes del derecho internacional, que provoca graves daños y perjuicios a la economía nacional.

Fotos: Jorge Luis GonzálezLa falta de pienso impide que muchos de estos pequeños cerdos no lleguen al peso medio exigido para su sacrificio.

Existen infinidad de testimonios de cómo se manifiesta ese mecanismo de acoso, intimidación y chantaje. La rama porcina es un ejemplo. A los agricultores norteamericanos se les compró entre abril del 2009 y marzo del actual año 324 700 toneladas de maíz y soya en condiciones no competitivas y pago al contado.

De no existir este criminal bloqueo económico, comercial y financiero implantado de manera formal a partir del 3 de febrero de 1962 —pero en la práctica había comenzado desde mucho antes— y mantenido por las sucesivas administraciones del gobierno de los Estados Unidos, la compra de esa materia prima en condiciones normales costaría 25 dólares menos por tonelada, lo que representa, solo en esa gestión, un daño equivalente a 8,6 millones de USD. Esto evitaba, además, el mantener altos inventarios de maíz y soya, cereales dedicados a elaborar pienso.

Los porcicultores, que padecen igualmente esta política de sistemática agresión económica, tienen sobradas razones para denunciar ante el mundo la naturaleza genocida del bloqueo.

Fotos: Jorge Luis GonzálezEl alimento criollo o casero elaborado con recursos locales es una alternativa que avanza y se consolida.

Obligados a buscar otros mercados

En esos once meses fueron adquiridas en mercados de otros países 17 800 toneladas de los llamados "piensos iniciadores" para la nutrición de los cerdos pequeños. Lógicamente hubo que pagarlas a precios más elevados por no tener acceso directo al de Estados Unidos.

Especialistas del Grupo de Producción Porcina del Ministerio de la Agricultura señalan que los proveedores para cubrir los riesgos que les puede ocasionar violar el bloqueo al utilizar en su mayoría materias primas importadas de Estados Unidos, han incrementado el costo para este tipo de pienso en 185 dólares por tonelada, lo que representa para Cuba invertir en esa compra 3 300 000 USD más.

Pese al rechazo casi unánime de la comunidad internacional a esa criminal política, el imperio continúa endureciendo sus medidas y aumentan los perjuicios a la economía y a las condiciones de vida de la población.

El hostigamiento y la persecución a escala internacional de cualquier operación comercial con Cuba se refleja en la rama porcina de la siguiente manera: por culpa de esos impedimentos unos 120 000 animales murieron o no terminaron su ciclo productivo, lo que representa la afectación de unas 10 000 toneladas de carne. Esto, en términos económicos significa una pérdida de 11 500 000 dólares.

Fotos: Jorge Luis GonzálezPese a todas las limitaciones impuestas por el bloqueo los trabajadores del porcino buscan alternativas para alimentar sus animales.

También en la producción porcina es evidente la falta de acceso a tecnologías de punta para la crianza y de medicamentos, desinfectantes, vacunas y medios de bioprotección.

El cierre sistemático de acceso a la tecnología de avanzada y formas ventajosas de intercambio científico-técnico impide alcanzar mayores niveles de eficiencia económica y volúmenes de producción de carne.

A todo ello se suman, además, las limitaciones en la adquisición de reactivos para laboratorios y medios de diagnósticos, de patentes norteamericanas. No menos negativa es la carencia de intercambios de conocimientos y experiencias que permitan el mejoramiento de las razas con instituciones de Estados Unidos y de otros países obligados a seguir los patrones que dicta el bloqueo.

Resuelta actitud de los trabajadores

Asegura Norberto Espinosa, director del Grupo de Producción Porcina, que la evaluación realizada entre abril del 2009 y marzo del 2010 sobre los daños que el bloqueo ocasionó en esa rama, arroja una afectación económica de 23 400 000 dólares.

El impacto de esta guerra sucia contra Cuba no ha sido mayor en la producción porcina por la resuelta actitud de sus trabajadores. La aplicación de variantes ha logrado en una medida todavía insatisfactoria, suplir parte del pienso importado al utilizar más el llamado "alimento criollo" que muestra el empeño de los técnicos cubanos para buscar soluciones y alternativas, así como darle un uso óptimo y racional al que, pese a esas trabas, se ha logrado adquirir en el exterior.

En esa respuesta ocupan su lugar las 14 empresas productoras y comercializadoras de cerdos, la entidad nacional encargada de la logística y la de producción y conservación de la genética y los especialistas y técnicos del Instituto de Investigaciones Porcina.

 

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