El Fondo Monetario Internacional (FMI) se mostró hoy preocupado
por el empuje de la economía latinoamericana, en particular de las
emergentes, que goza de una reanimación de los flujos de capital.
El responsable del FMI para América Latina, Nicolás Eyzaguirre,
destacó el fuerte ritmo de crecimiento de los países de América del
Sur con Brasil a la cabeza, que se espera aumente un 7,5 por ciento
este año.
Al respecto, consideró que la inundación de flujos de capital que
vive la región puede ser un riesgo inminente y un motivo de
preocupación de cara al futuro, que podría requerir de medidas
prudenciales.
Su inquietud fue expresada con una metáfora: "la corriente y el
viento vienen muy fuertes, quizás haya que arriar un poco las
velas".
Eyzaguirre recomendó que ante esa situación Latinoamérica debe
retirar los estímulos fiscales y monetarios en 2011 para mitigar la
velocidad de sus economías, en dependencia de las condiciones de
cada país.
Agregó que es loable el retorno del flujo de crédito a sus
mercados, pero en ese sentido consideró que también es necesario
tener cuidado para evitar excesos financieros.
El directivo admitió que Latinoamérica ha estado a la altura del
gran desafío en marcha para un reequilibrio global, el cual requiere
que la demanda del sector público se atempere.
Tanto el FMI como el BM reconocieron la fortaleza de América
Latina y el Caribe para enfrentar la crisis y dejarla atrás con un
crecimiento vigoroso.
Ambos organismos prevén un desempeño promedio del 5,7 este año en
la región y del cuatro por ciento en el 2011, al comprobarse que
sale de la recesión a un ritmo más acelerado al previsto.
Destacaron que aunque México, Centroamérica y el Caribe afrontan
más dificultades por su vinculación con Estados Unidos, el panorama
general es favorable.