El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) rechazó la
retroactividad en el reajuste del salario mínimo correspondiente al
año en curso, aprobado por el gobierno, aún cuando se desconoce su
monto.
El ajuste debió hacerse en diciembre del 2009 para aplicarlo en
enero de 2010, pero el cruento golpe de Estado que derrocó en julio
al gobierno constitucional del presidente Manuel Zelaya impidió las
negociaciones.
El año 2010 comenzó sin el ajuste y las negociaciones entre las
comisiones laborales y patronales fueron suspendidas reiteradamente
sin llegarse a conclusión alguna, por lo que el tiempo fue pasando
sin cumplir a lo que obliga la ley.
Armando Urtecho, asesor del COHEP, expresó que no puede haber
retroactividad en el reajuste porque el sector privado no ha
negociado nada de ese asunto y que si el gobierno tardó un año en
establecerlo eso no es responsabilidad de los empresarios.
Aunque el gobierno no habló del monto del aumento, las centrales
sindicales pedían 15 por ciento de incremento sobre la cinco mil 500
lempiras (290 dólares) que devengan en el sector urbano y las cuatro
mil 50 (215 dólares) en el rural.
La administración pública planteó un máximo de 10 por ciento,
mientras que el sector privado rechazó cualquier incremento por lo
avanzado del año y propuso iniciar negociaciones con vistas al
reajuste del año 2011.
Por su parte, las centrales sindicales insistieron en la
retroactividad habida cuenta de que no se le puede imputar a los
trabajadores los retrasos en la aplicación del ajuste.