Irán confirmó este viernes que cinco personas murieron y otras 10
resultaron heridas en un ataque lanzado por desconocidos contra
instalaciones de la policía en la ciudad de Sanandaj, capital de la
provincia occidental del Kurdistán.
El viceministro iraní del Interior para la Seguridad y Asuntos
Disciplinarios, Ali Abdollahi, precisó a periodistas que dos hombres
armados con fusiles abrieron fuego contra un carro y una estación de
la policía en el noroeste de la plaza Azadi, en Sanandaj, reporta la
AIN.
Como resultado del tiroteo de ayer perdieron la vida cuatro
policías y un transeúnte, informó por otro lado el vicejefe de la
policía provincial, coronel Ebrahim Kazeminejad, en declaraciones a
la agencia estatal IRNA.
El jefe policial añadió que al menos uno de los lesionados está
en condición crítica.
Asimismo, Abdollahi señaló que ninguna agrupación terrorista se
ha adjudicado la autoría del ataque, pero las autoridades abrieron
una investigación bajo la hipótesis de que se trata de alguna
organización ligada a Estados Unidos o Israel.
El incidente ocurrió dos semanas después de que una bomba explotó
cerca de un desfile militar en la noroccidental demarcación de
Azerbaiján Oeste, con saldo de 12 personas muertas y al menos 80
heridas, todas civiles.
Poco después, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica,
fuerza militar de élite en esta nación, afirmó haber identificado y
dado muerte a todos los terroristas vinculados con esa agresión
durante una redada a gran escala.
Irán relaciona los ataques terroristas a opositores armados
financiados y o alentados por Estados Unidos e Israel, como se pudo
demostrar en el juicio seguido contra dos líderes de la milicia
Jundulah (Soldados de Dios), condenados y ejecutados este mismo año.