La entrega de la octava edición del Premio al Innovador de Mayor
Impacto Económico y Social tuvo lugar hoy en la sede de la Central
de Trabajadores de Cuba (CTC), en la capital cubana.
Alfredo Machado, presidente de la Asociación Nacional de
Innovadores y Racionalizadores (ANIR), destacó el aporte de estos
hombres y mujeres en materia de sustitución de importaciones,
fabricación de piezas de repuesto, ahorro energético, producción de
alimentos, protección del medio ambiente y defensa de la Patria.
La granmense Margarita García, trabajadora de la Fábrica de Ron
Pinilla, en el municipio de Manzanillo, resultó acreedora de la
distinción por su trabajo en la elaboración de un nuevo producto
para el mercado de cadena.
Con esta invención, la entidad ha sustituido importaciones por
más de 14 mil pesos convertibles, ya que en la preparación de este
producto ahora se usan materias primas de origen nacional, dijo.
Otro de los galardonados, Alejandro Molina, trabajador de la
Empresa de Cítricos Héroes de Girón, del municipio de Jagüey Grande,
en la provincia de Matanzas, comentó que su invención consiste en el
montaje de una línea para el envasado de conservas de frutas
tropicales y de vegetales.
Con esta racionalización -continuó- se logran aumentar las
producciones y una disminución del volumen de importaciones, y un
ahorro superior a los 264 mil pesos.
Otros premiados fueron Jorge Peña, trabajador de la Empresa de
Cereales José Antonio Echeverría, del capitalino municipio de Regla,
así como también el capitán Robier Coutín, profesor de Escuela
Interarmas de las FAR General Antonio Maceo.
David Carballea, el último de los innovadores distinguidos, acotó
la importancia de que el movimiento innovador potencie su trabajo en
cada centro.