Autoridades cubanas
reiteraron sus acusaciones de que el gobierno de Estados Unidos
continúa su política de impedir el registro y la renovación de
marcas de reconocido prestigio internacional, entre ellas, las del
ron Havana Club.
El hecho de permitir a la empresa Bacardí que venda este producto
en ese país, es fomentar las prácticas más desleales del comercio
internacional, advierte el Informe sobre las consecuencias del
bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por la
administración norteamericana a la Isla.
Recuerda que en 2010 se cumplieron ocho años de que el Órgano de
Solución de Diferencias (OSD), de la Organización Mundial del
Comercio (OMC), ratificara que la Sección 211, aprobada por el
Congreso de USA, imposibilita el registro y la renovación de signos
cubanos.
Numerosos e importantes miembros de la OMC expresan todos los
meses en el OSD su profunda preocupación por la situación del
incumplimiento prolongado por EE.UU., y por las consecuencias
directas a los sistemas multilaterales de comercio y de protección
de la propiedad intelectual.
Una nueva situación de riesgo y de potenciales afectaciones
ocurrió cuando algunos demandantes, en casos judiciales contra el
Estado cubano, amenazaron con apropiarse, como medio de
compensación, de marcas comerciales y de patentes nacionales.
Las Cortes Federales de los Distritos Este de Virginia, de
Columbia y del Sur de la Florida, deben pronunciarse sobre las
absurdas reclamaciones de indemnización, presentadas contra Cuba por
familiares del mercenario estadounidense Robert Otis Fuller y del
cubanoamericano Nilo Jérez.
Ambos obtuvieron fallos favorables por varios cientos de millones
de dólares en procesos judiciales manipulados políticamente por
elementos anticubanos, radicados sobre todo en la Florida.
Imposibilitados de satisfacer sus demandas con fondos nacionales,
congelados en ese país y saqueados por una larga cadena de
decisiones espurias, ahora pretenden hacerlo a costa de la subasta
ilegal de marcas y patentes nacionales, debidamente registrados en
EE.UU.
En contraste, más de cinco mil marcas y patentes de USA están
asentadas en La Habana, en beneficio de la larga tradición de
respeto a la reciprocidad en materia de Propiedad Intelectual
adoptada por el gobierno de la Isla.
Bruno Rodríguez Parrilla, canciller cubano, presentará el citado
documento en el 65 período ordinario de sesiones de la Asamblea
General de la ONU, que deliberará en su sede de Nueva York, después
de la reunión cumbre de alto nivel sobre el cumplimiento de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio.