Ventura de
Jesús
Aunque todavía no es un problema resuelto del todo, poco a poco
los matanceros se liberan de la mortificación que en los últimos
años ha representado no contar con los maestros necesarios.
La
premisa clave es lograr una enseñanza de calidad.
Afortunadamente, y sin darse más plazos, la provincia consiguió
con medios propios remediar en buena medida el déficit de
educadores. En la educación primaria, por ejemplo, se inició este
curso con el claustro completo y de acuerdo con la información de
Guillermo Díaz Delgado, director provincial de Educación, disponen
inclusive de una reserva de 82 maestros. "Esto tranquiliza a las
familias; era algo que no ocurría desde hacía mucho tiempo", precisa
el directivo.
En Matanzas hay en la actualidad 520 instituciones educativas,
donde estudian más de 124 000 alumnos. Para asumir esa matrícula la
provincia cuenta con 13 200 docentes, de ellos 10 112 ejercen frente
al aula. Esta cifra se eleva hasta 13 421 cuando se suman los
instructores de arte y otros especialistas.
La mayor presión en este momento la enfrentan en Secundaria
Básica, fundamentalmente en el municipio cabecera de Matanzas, donde
buscan alternativas para completar el claustro que permitirá asumir
el desafío del nuevo modelo pedagógico en ese nivel.
PISTA DE MAESTROS
"Si bien es cierto que la formación de los recursos humanos sigue
siendo la principal problemática, podemos asegurar que este es el
mejor curso escolar que iniciamos en cuanto a completamiento de los
maestros en la última década. Hoy trabajan en el territorio apenas
25 docentes de otras provincias, de casi 200 que había en el curso
precedente.
Enhorabuena
ocurre la inserción de maestros con experiencia como Luisa María
Romero.
"Como dato curioso el municipio de Ciénaga de Zapata se cubre al
ciento por ciento en la educación primaria. Cuenta con tres
secundarias y un politécnico (algo que nunca tuvo), y solo estudian
fuera del terruño un total de 76 alumnos del nivel preuniversitario.
Para sacar a flote el asunto de los profesores, la provincia se
auxilia de 835 maestros en formación. Favorece también la apertura
de la escuela pedagógica René Fraga Moreno con una matrícula de 595
jóvenes egresados de noveno grado. Existen además cinco pre
pedagógicos con casi 1 000 alumnos y 589 estudiantes en la
Universidad de Ciencias Pedagógicas, en virtud de lo cual se
lograría el escalonamiento de la fuerza laboral.
A ello se suman profesionales de la producción vinculados a la
docencia en los centros politécnicos, así como otros pertenecientes
a organismos y empresas que van por un periodo de uno y dos años a
impartir formación general, es decir, Español, Matemática e
historia.
Beneficios de la nueva modalidad
Una ráfaga de muchachos y muchachas alegres, todos de azul,
ofrece a la ciudad un ajetreo inusual. Llevan apariencia feliz e
impregnan a su paso una fragancia juvenil. No hay necesidad de
preguntar quiénes son.
La apertura de los preuniversitarios urbanos es una de las
mejores noticias. En el territorio de Jagüey Grande, donde llegó a
haber más de 30 000 estudiantes y hace unos seis años todavía
quedaban 16 000, hoy solo funciona el IPUEC Alberto Medina, con 120
alumnos.
Este curso se redujo en 6 500 los escolares internos, y restan 48
centros de todas las enseñanzas con ese régimen, la mayor cantidad
educandos de politécnicos, instructores de arte y de la Vocacional.
Entre otras ventajas, explica Guillermo Díaz, solo por concepto
de transportación de profesores y estudiantes se evita el gasto de
46 000 litros de gasolina mensualmente y casi dos millones de pesos
por alimentación. El ahorro es evidente. Un estudiante de IPUEC
cuesta al país 87 pesos y en el pre urbano apenas 17.
Esta nueva modalidad reporta otros beneficios, como es una más
estrecha vinculación de la comunidad con esos jóvenes y de manera
muy particular se acrecienta el papel de la familia. "Ahora aumenta
la responsabilidad de nosotros los padres", reconoce Leonardo
Estrada, padre de una chica que estudia en el IPU José Luis Dubrocq,
un centro que es todo un emblema de la ciudad de Matanzas y que
fungió como pre décadas atrás.
El Dubrocq es uno de los 20 planteles de este tipo que abrieron
sus puertas en territorio matancero. La apertura de estas
instituciones estimuló el retorno de casi 200 docentes, todos
licenciados, que no estaban ejerciendo. "Los padres están muy
contentos con la calidad del claustro, integrado por maestros de
mucha experiencia y otros que con vocación se inician", anota Olga
Lidia Romero, directora del Pre. Luisa María Romero, legendaria
educadora de la provincia y profesora de español y literatura,
manifestó que para ella es un honor trabajar en un centro con tanta
historia, vinculado a la lucha revolucionaria en el territorio.
"Retomar esta instalación para la Enseñanza Media Superior
constituye un privilegio para la comunidad", dijo.
INSATISFACCIONES
Indiscutiblemente hay avances, pero falta un buen trecho por
recorrer. Así lo expresa Guillermo. Insiste en que el peso del
trabajo está en lograr mayor calidad en la enseñanza. La provincia
pone énfasis además en los puestos de técnicos y obreros
calificados, precisamente los más reclamados. En virtud de ello en
el calendario docente figura el incremento de las conocidas aulas
anexas en las propias entidades laborales, y de esa forma los
jóvenes tienen mayor conocimiento de las necesidades de su
territorio.
"En la medida en que más especialistas de la producción y los
servicios se vinculen a los politécnicos, la formación vocacional y
de orientación profesional estará mejor lograda. De nuestros
politécnicos egresan anualmente más de 3 200 alumnos en las
diferentes esferas y especialidades en dependencia de la solicitud
del organismo".
Está consciente de que la buena marcha de la educación comprende
otros muchos poquitos, que necesita de un maestro bien preparado,
rigor en los exámenes, que los cuadros directivos impartan clases,
estímulo perenne al educador, mayor atención a las familias
disfuncionales, y otras medidas organizativas.
Por lo pronto —expresa el director provincial de Educación—
estamos seguros de que Matanzas será capaz de garantizar su propia
cobertura de maestros y la calidad en todas las enseñanzas. "Es una
meta en la que asumimos la mayor responsabilidad pero que no excluye
el aporte de uno solo de los matanceros".