Según el ingeniero jefe de la operación de rescate, André
Sougarret, la perforadora T-130 entrará en una fase crítica
rebasados los 530 metros de excavación, de cerca de 700 que deberá
recorrer hasta el fondo del yacimiento San José, en el norte de
Chile.
Sougarret desestimó los cálculos que situaban la llegada de la
máquina al refugio de los obreros el próximo sábado y explicó que en
los metros finales se impone la precaución por las características
de la roca a esa profundidad.
Viene una etapa difícil; en el pozo anterior, pasamos por una
zona de falla, comentó el especialista.
Mientras, continúa la evaluación de los expertos sobre la
conveniencia de encamisar o no el túnel de salida con tuberías de
acero ante el temor de previsibles desprendimientos de roca que
pudieran entorpecer la operación de salvamento.
Desde el pasado 5 de agosto 32 chilenos y un boliviano sobreviven
en el fondo de una mina de oro y cobre, situada en el desierto de
Atacama, unos 800 kilómetros al norte de esta capital.