El juicio contra el diputado
holandés Geert Wilders, por incitación al odio racial y a la
discriminación de los musulmanes, prosigue hoy tras ser suspendido
el pasado lunes por supuesta parcialidad de los jueces.
Durante la reapertura de la audiencia fue trasmitido el
cortometraje titulado Fitna, realizado y divulgado en 2008 por
Wilders, en el cual califica al Islam de régimen totalitario y
extremista.
El abogado defensor Bram Moszkowicz amenazó con interrumpir el
juicio por segunda vez cuando protestó por los comentarios del juez
principal Jan Moors.
Antes de visualizar el filme, uno de los demandantes expresó su
negativa a ver la película. Moors comentó que podía entender esa
postura, lo cual provocó una dura respuesta de Moszkowicz, quien
afirmó que dichos comentarios no deberían estar permitidos.
El magistrado explicó que no había expresado ningún juicio y la
defensa permitió seguir al tribunal.
Con anterioridad, Moszkowicz recusó a los jueces contra el
político xenófobo y pidió su sustitución con el argumento de
presunta arbitrariedad.
Wilders es jefe del xenófobo Partido por la Libertad (PPV), que
en las elecciones legislativas de junio último emergió como la
tercera fuerza política holandesa, con 24 diputados en el Parlamento
unicameral de un total de 150.
En caso de ser declarado culpable de las acusaciones en su
contra, el parlamentario podría recibir una condena de un año de
cárcel y una multa de hasta siete mil 600 euros.
De acuerdo con el cronograma del proceso, el tribunal emitirá su
decisión final el próximo 4 de noviembre.