La cifra de personas pobres
que están en la cárcel por impago de deudas aumentó en Estados
Unidos, revelaron hoy dos organizaciones defensoras de los derechos
civiles.
Un estudio de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles
(ACLU, por sus siglas en inglés) y el Centro Brennan para la
justicia denunciaron que el incremento se debe a una mayor presión
de las autoridades, que buscan de las formas para enfrentar el
déficit fiscal.
Como ejemplo citan a Howard Webb, de Ohio, que gana siete dólares
por hora como lavaplatos y fue encarcelado dos veces por un total de
más de 300 días por no lograr pagar casi tres mil dólares en multas
y costos de varios casos penales y de tránsito.
En Michigan, una madre soltera de 25 años de edad, llamada Kawana
Young fue encarcelada cinco veces por no poder pagar algunas multas
de tránsito de menor cuantía.
No tiene sentido arrestar a una persona cuando no puede pagar,
porque definitivamente en la cárcel nunca lo podrá hacer, comentó
Young.
Encarcelar a las personas simplemente porque no pueden pagar sus
deudas legales no solamente es inconstitucional, sino que también
tiene un impacto devastador sobre los hombres y mujeres, cuyo único
crimen es ser pobres, subrayó Eric Balaban, abogado de la ACLU.
Por su parte, Vanita Gupta, también de la ACLU, comentó que esa
política mina el sistema de justicia norteamericano al castigar más
fuerte a las personas de escasos recursos.
Gupta afirmó que hay una mayor proporción de afroamericanos
detenidos por no pagar deudas.
Ambas organizaciones aseguran que el encarcelamiento de esas
personas representa una carga mayor para los estados y el gobierno
federal.