La sonda espacial china
Chang'e-2 entró hoy con éxito a la órbita de la Luna, luego de
reducir su velocidad, acorde a lo programado, informó el Centro de
Control Aeroespacial de esta capital.
Solo fue necesario un reajuste de los tres previstos para que la
nave alcanzara su objetivo de circunvalar ese astro, tras el
despegue el pasado viernes desde el Centro de Lanzamiento de
Satélites de Xichang, en la suroccidental provincia de Sichuan.
La precisión se debió al alto nivel alcanzado por la nación
asiática en cuanto a tecnología de medición y control, indicó Zhu
Mincai, director de la referida institución, citado por la prensa
local.
Ese logro, unido a que la sonda fue programada para entrar
directamente en la órbita de transferencia Tierra-Luna, sin antes
orbitar el primer astro, acortó en gran medida la duración del viaje
y facilitó un ahorro considerable de combustible.
Luego de alcanzar el tiempo previsto de 112 horas (unos cinco
días) para esta operación a la Chang'e-1 le tomó cerca de 14-, ahora
su próximo paso será sobrevolar el satélite natural del planeta azul
a 15 kilómetros (Km), desde donde captará imágenes de un área de la
Bahía del Arco Iris para el estudio de un posible alunizaje allí en
2013.
En comparación con la primera nave, que fue lanzada en 2007 y
entró en una órbita a 200 Km de la Luna, esta segunda lo hizo en
otra mucho más cerca, a tan solo 100 Km de distancia de ese cuerpo
celeste.
Además de poseer un altímetro láser (instrumento para medir la
topografía de la zona), la Chang'e-2 cuenta con una cámara de mayor
resolución capaz de captar imágenes en tercera dimensión que
permitirán investigar las características del suelo de ese satélite
y de su contenido, así como el ambiente espacial.