El estudio titulado Políticas agrícolas en países OCDE bajo la
lupa, concluyó que, en el periodo que va del 2007 al 2009, los
productores de la Unión Europea (UE) recibieron un promedio de 23%
de sus ingresos brutos del apoyo financiero estatal. La OCDE
representa a los 30 países más industrializados del planeta,
incluyendo a Estados Unidos y a la mayoría de los miembros del
bloque europeo.
Los subsidios para los agricultores en los países de la OCDE han
sido centro de acalorado debate por años, tanto a nivel de la UE y
de Estados Unidos como en el más amplio marco de la Organización
Mundial del Comercio y su estancada Ronda de Doha.
La UE gasta unos 75 000 millones en subsidios para la
agricultura, incluso cuando el sector representa apenas alrededor
del 2% del Producto Interno Bruto total del bloque. Este régimen
solo cambiará en el 2014.
La nueva información de la OCDE desató aún más controversia,
sobre todo al constatarse que las mayores compañías agrícolas e
incluso algunas monarquías europeas eran las más beneficiadas.
"Los subsidios de la UE para la agricultura son una vergüenza",
dijo Marita Wiggerthale, de la oficina alemana de la organización
humanitaria Oxfam. Citó el ejemplo de los subsidios a la leche, que
forman parte de la política agrícola del bloque europeo.
Debido principalmente al exceso de oferta, los precios europeos
de la leche a inicios del 2009 eran extremadamente bajos, de menos
de 0,20 euros el litro. En vez de reducir la producción para
estabilizarlos, la UE reintrodujo subsidios para el sector ese año
en apoyo a sus productores.
"Como consecuencia la UE está otra vez exportando leche a todo el
mundo en desarrollo, especialmente hacia África, a precios
desleales", dijo Wiggerthale. "Al hacer esto, la UE destruye el
sustento de los agricultores en los países más pobres del mundo,
mientras mantiene artificialmente el nivel de producción".
Como si fuera poco, la UE presiona simultáneamente a las naciones
en desarrollo de África, el Caribe y el Pacífico para que abran aún
más sus mercados a través de la firma de los Acuerdos de Asociación
Económica, conocidos por sus siglas en inglés EPA.
Rainer Falk, destacado crítico alemán de la globalización
neoliberal y editor del boletín Economía Mundial y Desarrollo,
especializado en cooperación internacional y comercio, dijo a IPS
que los subsidios de la OCDE para la agricultura solo favorecen a
las mayores compañías del sector.
"La información del 2008 ilustra este punto", dijo Falk. "La
principal beneficiaria de los subsidios de la UE en Alemania fue
Suedzucker, una gran productora de azúcar, que ese año recibió más
de 50 millones de dólares en subvenciones", indicó.
Informaciones de otros países confirman las afirmaciones de Falk.
La jefa de la División de Políticas, Comercio y Ajustes del
Directorio para Agricultura, Alimentación y Pesca de la OCDE, Carmel
Cahill, reconoció que "los subsidios para la agricultura siguen
beneficiando a los mayores productores de tierras".
Cahill lamentó que el bloque no vinculara los subsidios a metas
específicas. "La UE podría relacionar su ayuda con medidas para una
mejor protección ambiental o a una mayor conciencia de la
biodiversidad", dijo.