FLORENCIA, 6 de octubre,—
Cuando usted le echa un vistazo a las nóminas de los 24
equipos que tomaron la arrancada en este Campeonato Mundial de voli,
constata que Cuba lidera varios departamentos relacionados con la
juventud de sus hombres.
Wilfredo León, quien por estos días apareció en una entrevista
realizada por un periodista que tributa para el sitio Web de la
Federación Internacional de Voleibol, se ve en una foto junto al
otrora estelar pasador Raúl Diago. Ese colega llama a León el
"Benjamín del Mundial", por ser el más joven entre los 336 nombres
recogidos en las nóminas de los elencos participantes. León cumplió
17 años el pasado 31 de julio.
Aparejado con este mérito del santiaguero, salta a la vista que
el equipo Cuba en su conjunto es también el de menor edad enfrascado
en la lid, con solo 22 años y 5 meses como promedio, mientras su
voleibolista de mayor experiencia es Henry Bell, con 28 años. El
capitán Robertlandy Simón (23) es igualmente el más novato entre los
que ocupan esa responsabilidad en todos los planteles y al mismo
tiempo uno de los de mayor estatura: 2,06 metros que le permiten ser
el líder entre los bloqueadores del evento.
Esa misma juventud en ocasiones provoca que no puedan dominar sus
emociones dentro del terreno, un aspecto que tendrán tiempo para
pulir, sin embargo, después de la segunda victoria sobre España, que
incluyó al seleccionado caribeño entre los ocho mejores del planeta,
el laureado entrenador de los ibéricos, Julio Velasco, reconoció la
fortaleza de sus adversarios, a quienes consideró rivales de
primerísimo nivel internacional.
Cuba ya superó con creces la actuación de los dos últimos
Campeonatos Mundiales, en los que concluyó en el lugar 19 en el 2002
y ascendió al 15 en el 2006. Hoy, si triunfa sobre Bulgaria, tiene
la oportunidad de trasladarse a Roma para discutir una medalla en
esta magna cita del orbe.