Cuba denunció en la ONU que las
diversas crisis que enfrenta el mundo, radican en el injusto orden
internacional, sustentado en patrones insostenibles de producción y
consumo.
Al intervenir durante el debate general de la Segunda Comisión de
la Asamblea General, Rodolfo Benítez, representante permanente
alterno de Cuba, instó a los países industrializados a abandonar
poses y actitudes impositivas, ajenas al espíritu que debe
prevalecer en la genuina cooperación internacional para el
desarrollo.
Apuntó que las circunstancias únicas en que Cuba ha debido
luchar, la hacen firme defensora de la necesidad de un nuevo orden
económico internacional, afianzado en la justicia, la equidad y la
solidaridad.
Acerca de las discusiones del nuevo período de trabajo de la
comisión de la ONU, el representante cubano reclamó abandonar las
formulaciones manidas y carentes de sentido que sacrifican los
textos en aras de consensos cada vez más frágiles, indica un
despacho de Prensa Latina.
Desde 1974 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la
declaración y el plan de acción para el establecimiento de un Nuevo
Orden Económico Internacional, mediante la cual se proclamó la común
determinación de trabajar con urgencia por su establecimiento.
Este debería basarse en el respeto de un conjunto de principios
tanto políticos como económicos, entre ellos la igualdad soberana de
los Estados, la plena soberanía permanente sobre los recursos
naturales y todas sus actividades económicas, y el derecho de cada
país a adoptar el sistema económico y social que considere más
apropiado para su propio desarrollo.