Cuba instó a los países
industrializados a abandonar poses y actitudes impositivas,
soberbias y egoístas, ajenas al espíritu que debe prevalecer en la
genuina cooperación internacional para el desarrollo.
En una intervención durante el debate general de la Segunda
Comisión de la Asamblea General de la ONU, el delegado cubano pidió
a esas naciones que participen en las discusiones desde la
perspectiva de un diálogo abierto, franco y respetuoso.
La demanda fue expuesta por el representante permanente alterno
de Cuba ante la organización mundial, Rodolfo Benítez, quien
advirtió sobre el contexto internacional que marca al actual período
de sesiones.
En ese sentido, subrayó las diversas crisis que enfrenta el mundo
en los terrenos económico, financiero, alimentario, energético,
ambiental y social.
Dijo que la verdadera causa de esos fenómenos radica en el
injusto e insostenible orden internacional actual, sustentado en
patrones de producción, consumo y distribución profundamente
insostenibles.
Apuntó que las circunstancias únicas en que Cuba ha debido luchar
por su desarrollo nos han hecho firmes defensores de la necesidad de
luchar por un nuevo orden económico internacional, afianzado en la
justicia, la equidad y la solidaridad".
Al respecto, destacó los éxitos de la isla caribeña, a pesar de
sufrir por más de cinco décadas el injusto y criminal bloqueo
económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de
Estados Unidos.
También se refirió a la próxima conferencia de la ONU sobre
cambio climático, en Cancún, y llamó a evitar la repetición del
escenario vivido en la anterior cita de Copenhague.
Benítez abogó por adoptar acciones urgentes y un compromiso
inequívoco de los países desarrollados para reducir sus emisiones de
gases de efecto invernadero, de cuya acumulación histórica son los
verdaderos responsables.
Acerca de las discusiones del nuevo período de trabajo de la
comisión de la ONU, el representante cubano reclamó abandonar las
formulaciones manidas y carentes de sentido que sacrifican los
textos en aras de consensos cada vez más frágiles.