"Vengo a reparar un pecado histórico", aseveró el presidente de
la República de El Salvador, Carlos Mauricio Funes, al ser recibido
en la tarde de este lunes en la Terminal 1 del Aeropuerto
internacional José Martí, adonde llegó para "honrar un compromiso
que adquirí desde el primer día de mi Gobierno", dijo en referencia
a su decisión, como primer acto de gestión en política exterior, de
reanudar las relaciones con Cuba, rotas por la parte salvadoreña en
marzo de 1961.
"No tenía sentido haber suspendido las relaciones por más de 50
años y no haber aprovechado todo el potencial que se deriva de
hermanar dos pueblos con historias comunes", expresó el mandatario,
quien fue recibido por el vicecanciller cubano, Rogelio Sierra.
"El pueblo salvadoreño y el cubano siempre han estado unidos",
ratificó el estadista centroamericano, quien protagoniza la primera
visita oficial de un presidente de El Salvador a nuestro país.
Al ser demandada su opinión en relación con el bloqueo que
mantienen los Estados Unidos contra Cuba, Funes recalcó que su
Gobierno mantiene "una posición firme", expresada en dos ocasiones
ante las Naciones Unidas: "El bloqueo es una política anacrónica",
afirmó.
Junto a los ministros de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez; de
Salud, María Isabel Rodríguez; de Economía, Héctor Dada, y de
Turismo, José Napoleón Duarte, el gobernante vino acompañado de
aproximadamente 50 empresarios vinculados a los rubros de la
industria farmacéutica, hotelería y turismo, aeronáutica, y el
sector marítimo, quienes tienen interés en abrir con Cuba un camino
de negocios.
"Hay complementariedad entre nuestras economías, El Salvador no
compite con Cuba, y la crisis ha demostrado que solo integrados
podemos salir adelante", opinó el Jefe del Ejecutivo.
Entre las cosas que viene a agradecer al presidente Raúl Castro,
Funes mencionó la solidaridad que la Isla ha mantenido con su país,
a pesar de que no existían relaciones diplomáticas.
"El sistema nacional integrado de salud, que es la reforma más
importante emprendida en el sector, los últimos años, ha sido
posible gracias a la asesoría cubana", reconoció el estadista, quien
luego se dirigió al monumento a José Martí, ubicado en la Plaza de
la Revolución de la capital cubana, para depositar una ofrenda
floral.