Al menos el 40 por ciento de los niños costarricenses padece de
sobrepeso y de ellos la mitad sufre de obesidad, alertaron
autoridades de Salud, reporta Prensa Latina.
De acuerdo con la doctora Sara Fernández, jefa de la Unidad de
Nefrología del Hospital Nacional de Niños, esos problemas generan,
cada vez con más frecuencia, la hipertensión infantil.
Hace unos 10 años, los casos de hipertensión infantil eran de
niños con malformaciones congénitas en el corazón, riñones o
arterias. Era muy raro ver a un menor hipertenso por malos hábitos
de vida, pero ahora diagnosticamos al menos dos o tres casos al mes,
dijo Fernández, según el diario local La Nación.
Entre las causas de la aparición de ese fenómeno, explicó, está
el sedentarismo y la dieta con abuso de las denominadas calorías
vacías, frecuentes en los refrescos endulzados con azúcar, las
comidas rápidas y el exceso de golosinas.
Los cambios en los estilos de vida y los fenómenos sociales como
la violencia, imponen también nuevos patrones de conducta que
conducen al sedentarismo, dijo.
La especialista señaló, además, que el enfrentamiento a los males
que aquejan a los niños costarricenses es responsabilidad del hogar,
la escuela y el Estado, el cual tiene mucho por hacer en materia de
políticas públicas.