El carácter extraterritorial del bloqueo económico, comercial y
financiero de Estados Unidos contra Cuba ocasiona cada año pérdidas
millonarias en la aeronáutica civil de la Isla y viola
flagrantemente el derecho de soberanía nacional.
En el informe cubano sobre la resolución 64/6 de la Asamblea
General de las Naciones Unidas, se precisa que las afectaciones en
ese sector se estiman en más de 265 millones de pesos, desde mayo de
2009 hasta abril último.
Debido al monopolio mundial de Estados Unidos en la fabricación
de aeronaves comerciales, componentes, piezas y tecnología para
estas, se impide a la Isla adquirirlos, hecho que la obliga a
arrendar naves menos eficientes en condiciones anormales y
desfavorables.
Destaca el documento que el Gobierno norteamericano no autoriza a
las aerolíneas cubanas a operar hacia su país; en cambio, vuelos
charter de compañías norteñas viajan sistemáticamente a Cuba, donde
se les ofrecen todas las facilidades para operar.
Según las autoridades nacionales, el daño económico directo
ocasionado por esta guerra al pueblo cubano ascendió a más de 100
mil millones de dólares hasta diciembre de 2009 -según cálculos
conservadores-, agravado por la crisis económica mundial.
Con la Administración del Presidente Barack Obama, continúan
vigentes el carácter injerencista de las leyes Torricelli y Helms
Burton y su aplicación a nivel mundial, denunció recientemente en La
Habana el Canciller Bruno Rodríguez.
La Isla tiene que realizar sus transacciones comerciales en
condiciones muy precarias, ya que las compañías norteamericanas y de
terceros países que realizan operaciones financieras con Cuba están
sometidas a un constante acoso por el Gobierno norteamericano.