En medio de persistentes dificultades económicas, el Banco de
Japón inició una reunión de dos días, informaron medios nacionales,
reporta Prensa Latina.
La fortaleza del yen y la desconfianza en la supuesta
recuperación estadounidense agravan el panorama de los nipones.
Ante la situación existente, los especialistas esperan que esa
entidad bancaria mantenga los tipos de interés en 0,1 por ciento y
que debata nuevas medidas de flexibilización monetaria.
Señalaron que podría aumentar su programa de préstamos a bajo
interés para las instituciones financieras, después de que el 30 de
agosto los ampliara hasta 30 billones de yenes (261 mil 199 millones
de euros).
La medida perseguía contrarrestar las subidas de la moneda
japonesa a su nivel más alto en 15 años frente al dólar y de casi
una década frente al euro.
También esperan que durante la reunión se manifieste la intención
del Banco de Japón de cooperar con el Gobierno, el cual prepara un
presupuesto para financiar nuevas medidas de estímulo anticrisis.