“Lista terrorista” asegura continuidad de acoso financiero a Cuba

DrC. MARCELO PÉREZ SUÁREZ

Desde el mismo febrero de 1959 Estados Unidos desaprobó otorgar el primer crédito que el Gobierno Revolucionario solicitó. Meses después, el 1ro. de julio de 1959, un memorando desclasificado en 1991 del Departamento de Estado declaró las tácticas: "No otorgar empréstitos para estabilizar la balanza de pagos cubana..."; "prohibición a préstamos públicos, el desaliento a la inversión y el impedimento a transacciones financieras [...]".

Tratar de doblegar a Cuba atacando sus finanzas externas, se instauró tempranamente como eje central de la guerra económica y un bloqueo dedicado en gran parte a subvertir la entrada de las divisas internacionales.

BLOQUEO + "TERRORISMO"

A inicios de los ochenta Estados Unidos necesitaba acusar a la Isla de algo más que ser "satélite" de la URSS. Por tal motivo, en 1982 Ronald Reagan incluye a Cuba en la lista de los países patrocinadores del terrorismo. Ningún presidente después ha tenido valor para borrarnos de este falaz documento.

No es hasta 1996 que se comienza a aprovechar la presencia de nuestro país en esta lista para afectar sus finanzas. A partir de ese año el gobierno de Estados Unidos aprobó sucesivamente tres leyes "antiterroristas" que permitían a ciudadanos estadounidenses, supuestas víctimas del terrorismo, demandar ante sus cortes a los estados "responsables" de dichos actos.

Por este concepto, desde 1996 hasta el 2008, se le despojó a Cuba de 170 233 000 dólares pertenecientes a sus fondos congelados desde 1963 en bancos norteamericanos. Una de las "indemnizaciones" fue de 1,7 millones de dólares otorgada en enero del 2005 al jefe de la organización Hermanos al Rescate, dedicado al "terrorismo bueno" contra nuestro país.

LA "LEGALIDAD" DEL ACOSO

Agotados los fondos, se pasó al acoso financiero. Posterior a los hechos del 11 de septiembre del 2001, EE.UU. lanza la Ley Patriótica (USA Patriot Act). La persecución financiera rebasó todos los límites existentes hasta la fecha.

La Sección 311 del Título III de esta Ley es dirigida hacia el sistema bancario y financiero fuera de EE.UU., a los que intenta obligar a esclarecer cuándo están siendo empleadas las cuentas u operaciones en transacciones de organizaciones delictivas o terroristas.

¿Cómo Cuba se convierte en blanco de dicha Sección? Porque sus procedimientos les son aplicados a los estados incluidos en el capítulo End state sponsorship of terrorism (Estados que auspician el terrorismo). Es decir, la Ley Patriótica es utilizada para presionar a que cualquier institución financiera extranjera declare las transacciones de origen cubano.

Para evitar escándalos, la Sección 358 "Las normas de secreto bancario y la actividad de los organismos de inteligencia de los EE.UU. para combatir el terrorismo internacional", legisla las amplias facultades de sus agencias de espionaje, y como expresa: "exentos de divulgación".

Sin embargo, no es hasta la administración Bush que se produce un notable uso de este instrumento como nuevo marco "legal" que permitía coaccionar al sistema bancario y financiero internacional. Y lo logró.

Rápidamente se reflejó en la aplicación de multas millonarias a bancos e instituciones financieras por desarrollar transacciones con Cuba. Se fueron produciendo cierres abruptos de corresponsalías de bancos cubanos en el exterior y cancelación de transacciones, incluyendo el cese total de operaciones con bancos y entidades financieras no bancarias. De momento no se sabía qué estaba pasando. Nunca antes se habían registrado tantas agresiones en el campo de las relaciones financieras internacionales.

Este acoso fue favorecido por la supervisión global que la CIA venía ejerciendo sobre las transacciones financieras apoyándose en el sistema belga SWIFT, lo cual confirmó en junio del 2006 el Departamento del Tesoro de EE.UU. SWIFT es un soporte informático por el que navegan instantáneamente millonarias transferencias entre bancos e instituciones.

Por si fuera poco, desde mayo del 2006 se le creó a SWIFT una interfase adicional de identificación de datos, y así ofreciera mayores garantías para que "un país terrorista como Cuba", no se escapase del control de la Ley Patriótica.

SE APUESTA A MANTENER LA FÓRMULA

La actual administración decidió incluir nuevamente a Cuba en la fanfarroneada lista. Los asesores de Obama deben haberle informado que no se trata de un acto "inofensivo", sino que detrás se esconde un instrumento brutal que se ha utilizado para intentar liquidar nuestras finanzas, y que funciona automatizadamente desde los buroes de la OFAC, "empresa" que en medio de la turbulenta crisis no despide a nadie de su inflada plantilla.

No puede estar ajeno al tema. El pasado 2 de septiembre firmó por un año más las sanciones contra Cuba, bajo el amparo de la Ley contra el Comercio con el Enemigo, y él mismo expresó que esto le "conviene a los intereses nacionales de Estados Unidos".

Enfrentada a la obsoleta Ley contra el Comercio con el Enemigo de 1917, e increíblemente vigente solo para los "enemigos" cubanos; bloqueada por la Torricelli y la Helms Burton, y acosada financieramente por la Ley Patriótica, Cuba no solo continúa luchando unida por su supervivencia, sino que entrega sus energías y clamor en defensa de la humanidad y la paz mundial.

 

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