FLORENCIA, Italia.— El Campeonato Mundial Masculino de Voleibol
se va acercando a sus etapas finales cuando prevalece la presencia
europea por encima del resto de los participantes.
Es conocido que el Viejo Continente desde hace años mantiene una
supremacía en cuanto a cantidad de países incluidos en la elite del
planeta, sin embargo, los brasileños, con sus dos títulos del orbe
en el 2002 y 2006, además de sus ocho medallas doradas en la Liga,
poseen un mando único sobre el resto de las naciones; mientras
Estados Unidos, hasta que otra cosa no acontezca en los Juegos
Olímpicos de Londres 2012, seguirá siendo el titular de esa magna
competencia.
En esta edición de los clásicos universales, organizada por
Italia, el área de Norte, Centroamérica y el Caribe (NORCECA),
sumada con la Confederación Sudamericana de este deporte,
presentaron a las escuadras de Brasil, Cuba, Puerto Rico, Venezuela,
Argentina, Estados Unidos, México y Canadá, en tanto solo se
mantienen activos en el certamen los brasileños, cubanos, argentinos
y norteamericanos, pues el resto ya marchó a casa al no clasificar
entre los 12 punteros.
Otra realidad es la de las selecciones europeas, encabezadas por
fuertes escuadras como Rusia, Serbia, Bulgaria, complementadas por
Italia, España, Francia, la República Checa y Alemania en un segundo
nivel, pero no muy distante de los mencionados tres equipos que en
los últimos años han copado los lugares cimeros en competencias
clave. Los representantes de Asia y África no rebasaron las etapas
iniciales del certamen.
A la sazón de los últimos acontecimientos, y cuando va a comenzar
la tercera fase del Mundial, dos preguntas están en el aire: ¿Ganará
Brasil su tercera corona consecutiva? ¿Cambiará de continente el
título del 2010? Solo habrá que esperar al próximo día 10 para
hallar la respuesta.