FLORENCIA,
Italia.— Causa indignación ver cómo precisamente dos selecciones del
más alto rango universal en el voleibol han incurrido en hechos
reprobables durante este Campeonato Mundial.
Rusia, buscando ubicarse en un grupo menos fuerte para la tercera
etapa del evento, días atrás perdió intencionalmente los tres
últimos sets ante España, mientras mantuvo sobre la cancha a solo
dos de sus estelares. Empatado el tie break a 13, entregó los
dos puntos decisivos, nefasto proceder que propicia el sistema de
competencia propuesto por Italia a la Federación Internacional de
este deporte, y que también favorece al elenco anfitrión.
Lo del partido Rusia-España no fue una excepción, sino el
detonante de un modus operandi imitado por otros. El pasado
sábado, Brasil y Bulgaria se convirtieron en seguidores del mal
ejemplo, divorciados del juego limpio (fair play) invocado
por el Comité Olímpico Internacional. En lugar de luchar ambos por
la victoria, de forma evidente y burda cada uno hizo el máximo
esfuerzo por perder, y si este modelo para la lid empleado por vez
primera en un Mundial le da vida a la filosofía de "ahora pierdo
para ganar después", es completamente inaceptable.
¿En qué cabeza cabe que a Brasil, equipo de recepción, defensa y
ataque excelentes, el adversario le anote 10 puntos con el servicio?
¿Cómo concebir que no utilice a su estrella, el auxiliar Murilo
Endres, su opuesto esencial Leandro Vissotto marque solo 7 puntos en
los tres tiempos, y empleen a su segundo opuesto en funciones de
pasador? ¿Expresan sensatez los tanteadores desproporcionados de
25-18, 25-20, 25-20 favorables a los balcánicos? Y los consiguieron
jugando con sus sustitutos. Las más de 6 000 personas asistentes a
la sala Palarossini, en Ancona (seguro también quienes presenciaron
el choque por televisión), abuchearon a los protagonistas de la
farsa.
Brasil, campeón del orbe en el 2002 y 2006, y ganador de ocho
Ligas Mundiales. Bulgaria, bronce en la cita universal anterior y
reconocida en el ámbito del voli. ¿Acaso necesitan esquivar a algún
rival?
Italia, beneficiaria número uno como anfitrión de la justa, es
muy criticada por estos días (al menos Granma lo ha
constatado en las opiniones de varios directores técnicos), porque
en su derrotero hacia la tercera fase que comenzará hoy, solo ha
enfrentado a uno de los grandes: venció 3-1 a Alemania. El resto de
sus triunfos ocurrieron a costa de Japón, Egipto, Irán y Puerto
Rico, todos fuera de las 12 selecciones que continúan con vida.
Es penoso que un Mundial, donde la mayoría de los contendientes
se ha esforzado al máximo en pos de la victoria, se empañe por
comportamientos ajenos al espíritu de entrega y pulcritud. Sabemos
que la dirección de la Federación Internacional de Voleibol ha
criticado estas actitudes, pero para solucionar el problema, primero
habrá que descartar este desacertado método competitivo.
El clásico continuará, en esta ciudad y Roma, con cuatro grupos
integrado cada uno por tres conjuntos. Hoy chocarán Francia-Estados
Unidos, República Checa-Brasil, en la capital, mientras aquí lo
harán Serbia-Argentina y España-Bulgaria. Cuba abrirá mañana contra
los ibéricos, a las 3:00 p.m. hora de nuestro país.