De hecho, ese último resultado le hizo descender ocho puestos en
la tabla de posiciones, con relación a su ubicación tras la décima
ronda, para finalizar en el puesto 23 (con seis éxitos, dos empates,
tres reveses y 26,5 puntos), precisamente el mismo que ocupara dos
años atrás en la anterior edición, celebrada en la ciudad alemana de
Dresde.
Aunque se luchó mucho por la victoria, el líder Leinier Domínguez
ganó un peón en el lance 41 ante Hikaru Nakamura, pero no pudo pasar
del empate decretado en la jugada 137, cuando solo quedaban sobre el
tablero los reyes de ambos ajedrecistas. En tanto, Lázaro Bruzón
acababa perdiendo otro disputado duelo frente al fuerte ruso,
nacionalizado estadounidense, Gata Kamsky, en 83 movimientos.
También en batalla campal se convirtió el desafío entre Yuniesky
Quesada y Alexander Onischuk, saldado con división de honores al
momento de permanecer las tablas Rey Torre y peón por bando,
mientras Robert Lee Hess y Holden Hernández firmaban igualmente el
armisticio en una partida muy complicada, cuando sobrevivían a la
contienda rey, dama y dos peones para cada uno. Las dos igualdades
en los tableros 3 y 4 ocurrieron en 68 y 73 jugadas,
respectivamente.
Los tres empates de las damas también fueron muy reñidos.
Lisandra Ordaz, con piezas negras, defendió bien su final, con un
peón menos durante 55 jugadas, ante Valentina Golubenko. Oleinys
Linares jugó otro tenso desafío frente a Mirjana Medic hasta el
movimiento 44, y Maritza Arribas mereció más, aunque finalmente no
pasó del abrazo luego de 76 lances.
Los primeros en el cuadro final de posiciones de esta Olimpiada
fueron: En el torneo masculino: Ucrania, Rusia 1, Israel, Hungría,
China, Rusia 2, Armenia, España, Estados Unidos y Francia. En la
competencia femenina: Rusia 1, China, Georgia, Cuba (8 victorias,
tres derrotas y 30 puntos), Estados Unidos, Polonia, Azerbaiyán,
Bulgaria, Ucrania y Rusia 2.