La trascendencia de la constitución del Primer Comité Central del
Partido Comunista de Cuba (PCC) fue evocada este sábado en la ciudad
de Guantánamo, en coincidencia con el aniversario 45 de ese
acontecimiento, ocurrido el tres de octubre de 1965.
Profesores de la Escuela Provincial del PCC Israel Reyes Sayas
enfocaron en su dimensión histórica el significado de aquella
sesión, en la cual el Partido Unido de la Revolución Socialista de
Cuba (PURSC) adquirió la denominación con que ha perdurado hasta
nuestros días.
En esa reunión solemne, en el teatro Carlos Marx (entonces
Chaplin), de la capital cubana, se dio lectura por el Comandante en
Jefe Fidel Castro a la carta de despedida del Comandante Ernesto Che
Guevara, y el pueblo de Cuba conoció además quienes integraban el
Buró Político y Secretariado del Partido.
Otros aspectos esenciales de ese proceso que culminó con la
celebración del I Congreso de la organización política (1975), se
informaron a estudiantes universitarios guantanameros en el Coloquio
"El Partido ayer, hoy y siempre", efectuado hoy en esta capital
provincial.
El foro fue auspiciado por el Departamento Ideológico del Comité
Provincial del Partido, con el fin de celebrar la efeméride y
contribuir a la formación de valores en las nuevas generaciones,
presentes en el intercambio.
Mariluz Leyva Lores, jefa de ese departamento, manifestó a la AIN
que la constitución del Primer Comité Central marcó una nueva etapa
en la construcción de la sociedad socialista y dio continuidad a lo
más legítimo del proceso revolucionario cubano.
Noralys Palomo, presidenta de la Filial de la Sociedad Cultural
José Martí, y una de las panelistas, recordó la compleja situación
afrontada por la región a mediados de la pasada década de los 60,
cuando la conformaban los municipios Guantánamo-Yateras y Baracoa.\r
Explicó que en 197l, ya abarcaba 11 municipios, incluidos el de
Songo, que hoy forma parte de la vecina Santiago de Cuba.
En esas condiciones, a las que se sumaba la influencia nefasta de
la ilegítima base aeronaval norteamericana, enclavada en suelo
cubano desde 1903, se constituyó el Partido en el territorio cubano
más distante de La Habana, con igual éxito que en el resto del país.