Las lluvias de la depresión tropical aportaron 305 millones de
metros cúbicos de agua a las presas de la provincia de Sancti
spíritus y contribuyeron a la recuperación de su manto freático.
Actualmente los reservorios artificiales suman 726 millones de
metros cúbicos para el 57 por ciento de su capacidad normal, destaca
la AIN.
Las presas Aridanes, Banao II, Tuinucú y Siguaney, estas dos
últimas abastecedoras de agua a las ciudades de Sancti Spíritus y
Cabaiguán, continúan aliviando por sus sistemas de evacuación.
El embalse Zaza -el mayor de la nación- sumó en las ultimas
cuatro jornadas 266 millones de metros cúbicos, para acumular 541
millones, el 53 por ciento de su capacidad normal y está en
condiciones de suministrar el liquido necesario a las plantaciones
arroceras del Complejo Sur del Jíbaro.
Ese volumen garantiza a los arroceros de esta región central de
Cuba cumplir la siembra en las campañas de las temporadas de frío y
primavera, y aprovechar al máximo el equipamiento recibido, que
incluye tractores y cosechadoras.
También las cuencas subterráneas, severamente afectadas, fueron
beneficiadas por las precipitaciones, tras sufrir casi dos años de
intensa sequía que obligó a la distribución de agua en
carros-cisternas a numerosas poblaciones y comunidades.
Entre las zonas más dañadas por la escasez del líquido sobresalen
Fomento y Trinidad, municipios que mejoraron la disponibilidad de
agua para la población.