MATANZAS.— Con mucho más de dos siglos a cuestas, algunas de las
edificaciones del centro histórico de esta pequeña urbe no resisten
ya el paso del tiempo; en los últimos años varias construcciones han
colapsado como consecuencia además de la falta de mantenimiento.
Se trata básicamente de edificios de dos niveles, conformados por
losas de canto y cubiertas de vigas de madera que han permanecido en
pie pese a tener más o menos la edad de la ciudad. Según el cálculo,
hay unos 100 inmuebles con alto grado de deterioro.
Cada derrumbe, según precisa Mario Felipe Sabines, director de la
Vivienda, obliga a la demolición y por consiguiente a reubicar a las
familias, algo cada vez más difícil pese a los esfuerzos del
Gobierno en el territorio.
"Fue entonces que surgió la idea de utilizar vigas de acero para
reforzar las estructuras de las casas en peor situación.
Inicialmente creamos una brigada y ensayamos en uno de los edificios
más añejos de la ciudad y con peligro de desplome. La experiencia
funcionó".
"No es nada nuevo. Algo similar se ha hecho durante años, por
ejemplo, en algunas zonas de La Habana Vieja. En el caso nuestro lo
hacemos por lo general sin mover a las familias del inmueble".
Expone Mario que además de fijar los elementos que apuntalan el
edificio, los integrantes de dicha brigada emprenden otras labores
constructivas en beneficio del inmueble, aunque la pretensión es que
en lo adelante los propios moradores asuman esas tareas
complementarias.
"El objetivo nuestro es esencialmente evitar el derrumbe, lo cual
adquiere una connotación no solo económica sino colonial, estética e
histórico- cultural. Hasta la fecha hemos rescatado alrededor de 10
edificios con estas características, generalmente habitados por
familias numerosas".
Resulta comprensible —afirma— la aspiración de aplicar esta
experiencia, la de constituir otras brigadas y extender la idea a
territorios como Cárdenas, con instalaciones muy parecidas a las de
la ciudad de Matanzas. Los resultados hasta la fecha comprueban la
factibilidad del empeño.