Emotividad humana, combatividad revolucionaria y alegría popular,
se mezclaron en varios momentos cumbres del acto de presentación del
Comité Central del Partido, con el informe a cargo del Primer
Secretario, comandante Fidel Castro, y la participación de los
Secretarios Generales de los Núcleos del Partido y de los dirigentes
de los Comités Provinciales y Regionales en todo el país.
Fidel leyó con voz quebrada por la emoción la histórica carta de
despedida del comandante Ernesto Che Guevara, que partió a nuevos
combates contra el imperialismo, donde quiera que esté —según sus
propias palabras—. Tanto en la presidencia de la reunión, donde se
alineaban los miembros del Comité Central y como invitada de honor
la esposa del comandante Guevara, compañera Aleida March, como entre
todos los asistentes, se produjo una indescriptible tensión
dramática, al darse a conocer la decisión de Che, sobre cuya
ausencia habían tejido numerosas leyendas las fuentes occidentales.
Ya antes, se había producido en la reunión otro instante
culminante cuando el Primer Secretario del Partido preguntó a los
asistentes —representantes de lo mejor del pueblo cubano, la cantera
que dio los militantes del Partido en asamblea para ser escogidos
previa discusión de sus méritos—, cuál debía ser el nombre del
Partido superadas las etapas de las Organizaciones Revolucionarias
Integradas (ORI) y del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS).
Fidel preguntó y los representantes de las masas respondieron a una
sola y vigorosa voz: ¡comunista!
De este lado: ¡comunista! Del otro: ¡comunista! De arriba:
¡comunista! Nunca la palabra pareció tener tanto significado. Nunca
dijeron tanto las palabras, como en esas respuestas al líder.
El Primer Ministro del Gobierno Revolucionario dio a conocer
también el acuerdo del CC sobre la fusión de los periódicos
"Revolución" y "Hoy" para concentrar los esfuerzos en el órgano del
Partido, "GRANMA".