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La vocera de los comuneros mapuches Natividad Llanquileo subrayó hoy
que sus hermanos de etnia son luchadores sociales y que la huelga de
hambre fue apenas un paso en el proceso de reconstrucción de los
pueblos originarios.
Llanquileo aseguró que la decisión de deponer el ayuno fue tomada
por los propios huelguistas de manera responsable y racional,
quienes cargan sobre sus hombros años de trabajo en las comunidades.
Quien quiera desconocerlo es porque simplemente no conoce el
proceso de lucha de resistencia mapuche en Chile, remarcó.
Por su parte el arzobispo de la provincia de Concepción, Ricardo
Ezzati, reiteró que el gobierno desistirá de todas las causas bajo
la ley antiterrorista que están en los tribunales del país, al no
tener convicción de que los hechos imputados a los indígenas puedan
ser calificados dentro de esa legislación.
Añadió Ezzati que se continuará impulsando el proyecto de reforma
a la justicia militar, a examen del Congreso en estos momentos, para
que los mapuches sean sólo juzgados por tribunales civiles.
Anoche se conoció la determinación de los manifestantes
encarcelados en las ciudades sureñas de Lebu, Concepción, Temuco y
Valdivia de terminar con el ayuno.
Para este sábado se espera un pronunciamiento de nueve detenidos
en el penal de Angol, aún en huelga de hambre.
La medida de fuerza fue asumida por 34 presos mapuches el pasado
12 de julio en rechazo a la aplicación en sus causas de la ley
antiterrorista y en contra del doble procesamiento judicial (civil y
militar).
Los indígenas han abogado también por la desmilitarización de su
territorio y por la restitución de sus tierras ancestrales.
Con casi un millón de habitantes, la comunidad mapuche es la
mayor entre los pueblos originarios de Chile, cuya población se
estima en 17 millones de personas.