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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reveló hoy que el intento
de golpe de Estado el pasado jueves procuraba crear el caos y, al
fracasar por su intervención en el regimiento policial, ordenaron
asesinarlo.
Refutó versiones de voceros opositores que en esos momentos
negaban estuviera secuestrado y dijo que se necesitaron 600 hombres
de fuerzas especiales, cuatro muertos y decenas de heridos, para
sacarlo con vida del hospital de la policía.
En su habitual cadena radiotelevisiva sabatina, esta vez desde el
Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, Correa puntualizó que
"intentaron crear el caos, provocar una guerra civil, y cuando no lo
lograron trataron varias veces de matar al presidente".
Agradeció a la escolta presidencial, a los asistentes y ministros
que lo acompañaron siempre, y en particular a los policías del Grupo
de Operaciones Especiales (GOE) y del Grupo Especial de Operaciones
del Ejército (GEO) que se mantuvieron firmes al lado del presidente.
Pidió al inicio un minuto de silencio en honor a las lamentables
víctimas caídas por disparos de los insubordinados, a cuyas familias
dijo que jamás quedarán desamparadas y reiteró la decisión de
aplicar a los criminales responsables el merecido castigo.
Igualmente agradeció "a los gobiernos locales y las demás
instancias del Estado, a los periodistas que lo acompañaron a riesgo
de sus vidas, y al impresionante apoyo internacional que no va a
permitir que en América Latina vuelva a haber otro Honduras".
Y sobre todo, enfatizó, al pueblo ecuatoriano, quien con su
movilización hizo fracasar el intento de golpe.
Les falló el plan, afirmó, porque posiblemente no se esperaban
que fuera al Regimiento Quito, y al fallar el intento
desestabilizador aplican el plan B para asesinar al presidente,
"llévenlo al punto Nono", ordenaban por radio, que equivalía a
decir: ¡Asesínenlo!.
"La maldad era tan grande, relató, que el 30 quisieron partirme
la rodilla recién operada al salir del Regimiento Quito y uno de los
escoltas se cruzó en el golpe cuando me iban a dar un toletazo y es
a él a quien le parten el tobillo".
Un supuesto corredor de honor para salir del hospital era
realmente una emboscada para matarlo y al salir en la noche
rescatado por las fuerzas especiales dispararon al auto con balas de
grueso calibre, las que perforaron el chaleco de quien lo protegía y
lo mató, e impactaron cinco veces en el vehículo.
Nunca esperé que ese intento viniera de la policía nacional, que
este gobierno le ha incrementado el salario a todos en 81 por ciento
como promedio, pero son 42 mil miembros y los insubordinados fueron
un grupo proporcionalmente muy pequeño de esa fuerza.
Reiteró las acciones de manipulación de policías y militares para
desestabilizar al país por parte de fuerzas políticas que, anunció,
serán desenmascaradas en su momento, aunque anoche por cadena
televisiva acusó de ello al Partido Sociedad Patriótica.
Tengan la certeza, reiteró al pueblo ecuatoriano, que todas
nuestras acciones se basan en la búsqueda de la justicia, la
dignidad y la equidad, sobre todo a favor de los más pobres, y
subrayó que los cambios son irreversibles para evitar abusos y
lograr la equidad social.