QUITO, 1 de octubre.— La escolta del presidente ecuatoriano,
Rafael Correa, mostró hoy cuatro impactos de fusil, tres en el capot
y uno en el parabrisas del vehículo, que lo trasladó al Palacio de
Gobierno tras su rescate en el Hospital de la Policía, como prueba
del objetivo de atentar contra la vida del Jefe de Estado, destacó
PL.
Según un miembro de la escolta presidencial, el blindaje especial
del vehículo evitó que el estadista resultara herido.
Mientras, el ministro de Salud, David Chiriboga, entregó hoy un
primer reporte oficial de víctimas de los disturbios de ayer,
fijadas en 8 muertos y 274 heridos, algunos de gravedad, según
informó la agencia Reuters.
De otro lado, el ministro del Interior de Ecuador, Gustavo Jalk,
anunció el inicio de investigaciones para determinar los
responsables materiales e intelectuales de la insubordinación
policial, reportó el Financiero en Línea.
El presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, subrayó
que el presidente Correa "está muy bien" y que su país ha recuperado
"la paz", aunque se mantendrá el estado de excepción por el tiempo
acordado, apuntó EFE.
Según la agencia de noticias Andes, el estadista reanudó sus
actividades en el despacho de Carondelet, donde se congregaron
espontáneamente decenas de seguidores.
En vistas del progresivo retorno a la normalidad, los gobiernos
de Colombia y Perú reabrieron hoy sus fronteras con Ecuador, las
cuales habían cerrado el jueves como medida de solidaridad con su
homólogo secuestrado.
Luego de una cumbre extraordinaria de mandatarios de la UNASUR
celebrada horas antes en Buenos Aires, los cancilleres de Argentina,
Chile, Bolivia, Uruguay y Colombia, viajaron este viernes hacia
Ecuador para transmitirle su apoyo al presidente Correa.
Por otra parte, según EFE, el presidente venezolano, Hugo Chávez,
volvió a relacionar a EE.UU., con el intento de golpe y aseguró que
la condena de UNASUR constituye una "lección" para los "fascistas",
en tanto desde Brasilia, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula
da Silva, condenó este viernes de manera enérgica el intento de
golpe de Estado en Ecuador y ratificó su apoyo, sin restricciones,
al presidente Rafael Correa. Tras indicar que todos los presidentes
democráticos y los organismos regionales repudiaron la intentona de
algunos policías ecuatorianos, Lula sostuvo que "las personas tienen
que saber que no existe en el mundo nadie que concuerde con el
golpe".