El ministro de Defensa de Reino Unido, Liam Fox, alertó al
Gobierno de los peligros de hacer recortes impositivos al
presupuesto de las Fuerzas Armadas en tiempos de guerra y negó su
apoyo a esa medida, reporta Prensa Latina.
De acuerdo con una carta privada de Fox, publicada por el diario
The Daily Telegrpah, el Partido Conservador podría destruir en gran
parte la reputación y el capital conseguido hasta ahora, además de
bajar la moral de los soldados británicos.
El Ejecutivo de coalición conservadora y liberaldemocrata anunció
con anterioridad un plan de medidas con el fin de reducir el déficit
fiscal, que actualmente asciende al 11 por ciento del Producto
Interno Bruto del país.
Con ese propósito, el Gobierno propuso a los ministerios estudiar
la posibilidad de recortar sus presupuestos, pero Fox sugirió en la
misiva desechar la revisión de la estrategia de defensa y seguridad
que sugirió el primer ministro David Cameron.
El Tesoro británico pidió al ministerio de Defensa disminuir en
un 10 por ciento su presupuesto anual, que asciende a 37 mil
millones de libras, unos 43 mil millones de euros.
La medida podría tener una reacción brutal si no se reconocen los
peligros y continúan abogando por recortes draconianos en un momento
en el que están guerra, dijo el titular, en referencia al conflicto
de Afganistán.
Cerca de 10 mil militares británicos están desplegados en ese
país, principalmente en Helmand, uno de los bastiones de la
resistencia afgana.
Fox subrayó que la reducción de las partidas financieras tendrían
graves consecuencias para el Reino Unido.
Al respecto, advirtió que los pozos petroleros serían vulnerables
ante posibles ataques terroristas si se cancela el nuevo avión de
reconocimiento marítimo Nimrod MR4, y que a las Fuerzas Armadas les
resultará complicado cumplir su labor de protección en
acontecimientos como los Juegos Olímpicos de 2012.