La
presidenta argentina, Cristina Fernández, demandó una mayor
representación de los países en desarrollo en los órganos de las
Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la
Organización Mundial de Comercio, reporta Prensa Latina.
La jefa de Estado asumió este martes la presidencia del Grupo de
los 77 (G-77) más China (con 132 Estados miembros) en el concierto
de la ONU.
Subrayó que a pesar de que esa agrupación concentra la porción
más grande del Producto Bruto Mundial y el mayor volumen
demográfico, no tiene la debida representación en el sistema de
decisión de los organismos multilaterales.
Recordó que Argentina fue la niña mimada del FMI, pero en
realidad constituyó su conejillo de Indias hasta la crisis de 2001,
cuando el sistema financiero explotó y la pobreza y la indigencia
subieron a niveles alarmantes y el desempleo al 25 por ciento.
Fernández denunció que el FMI aplicó recetas a los países
subdesarrollados, mientras dejó sin control el sistema financiero y
a los llamados Estados centrales.
En otro sentido, abogó por la reforma de la ONU y subrayó la
necesidad de un sistema con mayor consistencia hacia los objetivos
de paz y seguridad globales y de lograr una solución al conflicto en
el Medio Oriente.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
saludó la elección de Argentina para la presidencia del G-77 más
China y destacó la importancia de ese mecanismo de concertación para
el desarrollo de los países en desarrollo.