Por lo menos 30 migrantes hondureños fueron asesinados en agosto
pasado en el estado mexicano de Tamaulipas, cuando intentaban
ingresar al territorio estadounidense, según confirmaron aquí las
autoridades, reporta Prensa Latina.
En la matanza, ocurrida el 22 de agosto, perdieron la vida 72
indocumentados de Centro y Suramérica, y las informaciones
preliminares responsabilizaron con el múltiple crimen al grupo de
narcotraficantes Los Zetas.
La referencia de los testigos es que al menos 30 hondureños
formaban parte de ese grupo, dijo el vicecanciller Alden Rivera.
Un ciudadano de este país sobrevivió a la masacre, pero las
autoridades eludieron revelar su identidad para proteger su vida y
la de su familia.
Forenses y expertos del Ministerio Público y la cancillería
viajarán este martes a México para ayudar a las autoridades en la
identificación de las víctimas y realizar los trámites de
repatriación.
Hasta el momento fueron entregados 15 cuerpos a los familiares y
se espera traer los restantes el próximo domingo.
En una reunión este mes en Guatemala, los cancilleres de América
Central se comprometieron a combatir de manera conjunta al crimen
organizado y establecer un observatorio regional de derechos de los
migrantes para evitar hechos como la matanza de Tamaulipas.