El gobierno de Chile cargó la responsabilidad de un previsible
desenlace fatal en los comuneros mapuches que permanecen en huelga
de hambre desde el pasado 12 de julio, reporta Prensa Latina.
La responsabilidad si es que ocurre una desgracia es de los
propios huelguistas que se han puesto en una posición absolutamente
intransigente, señaló la ministra portavoz de la presidencia, Ena
Von Baer.
"Todo tiene un límite", remarcó Von Baer, quien consideró que
como gobierno se han dado todos los pasos para que se deponga el
ayuno.
"Nosotros hicimos todo lo que podíamos hacer y vamos a seguir
haciendo todos los esfuerzos posibles, pero nadie puede pedirnos que
saltemos la ley", apuntó la funcionaria en alusión al pedido de los
indígenas de sumar al diálogo a otros poderes del Estado.
Los representantes de la etnia mapuche piensan de modo diferente
al Ejecutivo chileno. "El Estado, representado por el gobierno,
sería el responsable si alguien muere", dijo a Radio Cooperativa de
Chile el vocero de los comuneros, Rodrigo Curipán.
"Quien administra el Estado en este momento es el gobierno de
turno, que sería el responsable de cualquier desenlace fatal",
subrayó. "Son ellos los que deben tomar todas las acciones y tratar
de ver que hay una demanda justa", agregó.
Curipán señaló no sentirse sorprendido por la postura de la
administración y calificó la propuesta que les fue presentada de
"frágil, liviana y poco realista".
Alertó además que al paso que va la reforma a la legislación
antiterrorista en el Congreso "se nos mueren los hermanos dentro de
la cárcel".
En cinco penales del sur de Chile, 34 presos mapuches cumplieron
este martes 79 días de huelga de hambre, en protesta por la
aplicación de la ley antiterrorista en sus causas, sobre lo que
llamó la atención la semana anterior el Relator Especial de la ONU
para los Pueblos Indígenas, James Anaya.