El Ministerio de Defensa de Irán entregó al Cuerpo de Guardianes
de la Revolución Islámica (CGRI) una versión moderna de lanchas
voladoras anti-radar, una semana después de dotarlo de misiles
balísticos de medio alcance, reporta Prensa Latina.
Fuentes militares mostraron las fotos de los tres escuadrones de
la moderna embarcación volante, bautizada como Bavar-2 y construida
íntegramente en este país, según reportaron la televisión estatal y
todas las agencias noticiosas progubernamentales.
Durante una ceremonia en la base naval de Bandar Abbas, en el
Golfo Pérsico cerca del Estrecho de Ormuz, las autoridades mostraron
lo que describieron como una versión actualizada de naves capaces de
evadir radares, desplazarse con rapidez por el agua y luego levantar
vuelo.
El artefacto también está dotado de una potente ametralladora,
equipos de observación nocturna y cámaras de vigilancia para grabar
y enviar información, agregaron las fuentes, al precisar que es
ideal para misiones de patrullaje y reconocimiento en el mar.
Al verificar la entrega al CGRI, el titular iraní de Defensa,
brigadier general Ahmad Vahidi, apuntó que la nación persa es una de
las pocas en el mundo que consiguió por sí misma diseñar, fabricar y
utilizar botes voladores en corto tiempo.
La dotación con moderno arsenal a esa fuerza militar de élite
ocurrre cuando Irán celebra su Sagrada Semana de Defensa, con la
cual conmemora sus ocho años de resistencia en el conflicto con Iraq
(1980-1988), conocido aquí como Guerra Impuesta.
El pasado 21 de septiembre, Vehidi entregó al CGRI la tercera
generación de misiles balísticos de medio alcance Fateh-110, de
nueve metros de largo y tres mil 500 kilogramos, presentado como
resultado de la valiosa experiencia ganada durante los ocho años de
guerra.
Irán está sometido desde junio a severas presiones de potencias
occidentales avaladas por una resolución del Consejo de Seguridad de
la ONU que aprobó un cuarto paquete de sanciones económicas para
forzarlo a renunciar a su programa nuclear pacífico.
Las medidas punitivas dejan abierta la posibilidad de un ataque
militar, en caso de que los iraníes se resistan a que sus barcos
comerciales sean inspeccionados por Occidente.